sábado, 15 de julio de 2017

Hace 117 años nacía Enrique Cadícamo

Ciento diecisiete años atrás llegaba al mundo el hombre que se convirtió en un eximio compositor de letras de tango. Los cantores más importantes de todos los tiempos lo interpretaron.
Cadícamo tenía una sólida formación literaria. Había leído a Verlaine, Baudelaire, Rimbaud y Darío. Conocía la poesía de Lugones, Olivari y Girondo. Leía mucho y bien, y le sobraba talento. Sus versos están incorporados definitivamente al imaginario popular. “Hoy vas a entrar en mi pasado”, no necesita mayores presentaciones. Lo mismo puede decirse de “Vuelvo amargado a la casita de mis viejos”, “Hasta que entonces llegó un argentino y a la francesita la hizo suspirar”, “Un juego de calles se da en diagonal”, “Es la tarde cruel y fría que a mi gris melancolía la trabaja de emoción”, “Pobre mina que entre giles se creyó Mimí Pinsón”, “Más para qué vamos a hablar de cosas viejas si vos has perdido muñeca el corazón”, “Ninguna escena ningún llanto, simplemente fue un adiós inteligente entre los dos”.
Cadicamo incorpora las preguntas sin respuestas o sin respuestas aparentes: “¿Dónde estarán Traverso, el Cordobés y el Noy, el Pardo Augusto, Flores y el Morocho Aldao?” o “¿Dónde andarás Puente Alsina, dónde andarás Balmaceda...?” o “¿Qué habrá sido de esa barra...”? Y, tal vez, uno de los poemas bajo signo de interrogación más lindo de su obra. Me refiero a una estrofa de “La novia ausente” : “¿Qué duendes lograron lo que ya no existe? ¿Qué mano huesuda fue hilando mis manos?”. Y ese final de conmovedora belleza: “¿Y qué mano altiva me ha hecho tan triste, triste como el eco de las catedrales?”.
Según sus propias declaraciones, Cadícamo no se tomaba muy en serio su labor de poeta. Decía que muchos tangos los había escrito en un rato y que si se hubiera demorado más los habría arruinado. Con todo respeto, no le creo. Es verdad que la poesía popular tiene sus reglas y sus exigencias que a veces conspiran contra la creación poética, pero en Cadícamo hay poesía. O hay como decía el famoso jingle publicitario del “Glostora tango club” : “Gotitas, muy poquititas gotitas de Glostora para un peinado brilllante todo el día”. Esa gotitas de poesía alcanzaban y sobraban para improvisar tangos perdurables.
“Garúa por ejemplo tiene un verso notable. “Corazón vencido con tristeza de tapera”. Cualquier improvisado no escribe “Nieblas del Riachuelo “, “Nostalgias” “ Rubí”, “Rondando tu esquina”, “La luz de un fósforo”. Algo parecido puede decirse, por supuesto, de “Los mareados” y ese gran tango, que Charlo estrenó con su habitual inspiración, que se llama “Ave de paso”
Los tangos picarescos, burlones también son importantes como muy bien lo sabía la Negra Bozán: “Che Bartolo”, “El que atrasó el reloj” o “Dos en uno”. “Al mundo le falta un tornillo”, compite con “Cambalache”. Capítulo aparte merecen aquellas composiciones que aluden a la noche, al cabaret y a las prostitutas, un ambiente en donde Cadícamo siempre se sintió cómodo. Me refiero a “Muñeca brava”, “ Che papusa oí”, “Callejera”, “Santa Milonguita”, “Pompas de jabón”. O “Palais de Glace” interpretado por Ángel Vargas como sólo él sabía hacerlo. En la misma línea, el “Ruiseñor de las calles porteñas” incluye “Tres esquinas”, “A pan y agua”, “A quién le puede importar” o “El aristócrata”, conocido antes de la censura como “Shusetha”.
Julio Sosa se lució con “Madame Ivonne” y “Che papusa oí”. Y con ese otro tango que relata una historia perfecta entre hombres: “Pa mi es igual”. Goyeneche interpretó para la historia de todos los tiempos “Los mareados “, y “Garúa”, por mencionar sólo a los que más me gustan. Edmundo Rivero incluyó a “Muñeca brava”, Héctor Pacheco a “Nostalgias”, “Rondando tu esquina” y “La casita de mis viejos”. Alberto Marino a “Tres amigos”, Rubén Juárez a “Cuando tallan los recuerdos”. Por su parte, Floreal Ruiz cantó “Por la vuelta” y Francisco Fiorentino “Pa que bailen los muchachos” .
Cadícamo vivió casi un siglo y estuvo lúcido hasta el final. Recibió todos los honores en vida pero, como se dice en estos casos, nunca se los creyó. No era simpático ni complaciente. Era un duro salido de alguna letra de tango o de alguna novela de Raymond Chandler. Hablaba poco y se reía menos. Sus anécdotas de un Buenos Aires que se fue recorrida por hombres y mujeres que ya no estaban eran sabrosas y ocurrentes. Como Bustor Keaton se divertía él y divertía los oyentes sin reírse. Estaba convencido de la muerte del tango, por lo menos de los poemas tangueros. Consideraba que ellos respondían a un irrepetible clima de época. “El tango ya se quedó -decía-. es imposible hablar de un tango que venga”. No estaba del todo equivocado, pero me hubiera gustado discutírselo.

viernes, 7 de julio de 2017

Charlo hoy cumpliría 111 años

Nació un 6 de julio de 1906 en la estancia familiar "El Avestruz", entre las estaciones ferroviarias Guatraché y Avestruces de la localidad de Puán, en la provincia de Buenos Aires. En Puán asistió a la escuela primaria al mismo tiempo que realizaba sus estudios de solfeo y piano en el Conservatorio Santa Cecilia, teniendo como maestro al Sr. Alejandro Leone.
Una vez terminados los estudios primarios fue enviado a un internado de La Plata para cursar el colegio secundario, y en 1922 la familia se instaló en el barrio porteño de Belgrano.
Perfeccionó sus estudios de piano, armonía, contrapunto y composición en el conservatorio de Rafael Ortega y posteriormente en el de Orestes Castronuovo. "... lo primero que toqué fue el violín, de oído; después la guitarra, y chapurreaba el piano. Yo lo que quería era tocar el piano, pero lo maltrataba. Por eso me hicieron estudiar... " (Charlo, en un reportaje).
Durante una fiesta de fin de curso realizada en 1924 en el cine General Belgrano de la Av. Cabildo, tuvo la tarea de acompañar en piano a los diferentes cantantes de la gala, e incluso se animó fuera del programa, a cantar. En dicha fiesta se encontraban presentes el Ing. Enrique Del Ponte y el Sr. De Bari, ambos dueños de Radio Cultura, quienes impresionados por su carisma y calidad de pianista, decidieron invitarlo a participar en la emisora, que era la más escuchada en ese entonces, por los pocos poseedores de aparatos a galena. El Ing. Enrique del Ponte fue quién le sugirió el seudónimo artístico Charlo, derivado de Charles (Carlos), ya que los oyentes no podrían retener lo extenso de sus nombres y apellidos. Al poco tiempo Charlo se convirtió en el cantor y pianista figura de Radio Cultura. "Y en un fin de curso, acá en Buenos Aires, se hizo una fiesta en el cine General Belgrano, donde toqué el piano y canté; estaban los dueños de Radio Cultura, un señor De Bari, que era diputado, y un señor Del Ponte. Nos hicieron una invitación a mí y a otros de los muchachos que habían actuado, para visitar la radio. Un día me picó la curiosidad y fui. Toqué el piano y canté. Empezaron a llamar por teléfono. El caso es que me vinieron a buscar para actuar y grabar. Ahí empezó mi carrera." (Charlo, en el mismo reportaje).
Su elegante presencia junto a un registro de voz barítono, con tendencia a tenor en sus inicios, y su virtuosismo en la música le abrieron camino a una meteórica carrera artística.
En el año 1925 un vecino de San Cristóbal llamado Américo Fazzari, a la sazón de inspector municipal de teatros, lo conectó con el empresario Alberto J. Ballesteri, quién luego de escucharlo lo contrató como cantor, actor y compositor de uno de los cuadros de una revista musical en el teatro "Comedia" de la calle Carlos Pellegrini. En esa revista estrenó su tango «"Pinta brava"» con letra de Mario Battistella y su fox-trot «"Pim...pum, rataplán"». "En el teatro Comedia, que ya no existe, sin saber que era una primera figura, lo fui, actuando como actor, cantor y autor. Ahí estrené mis dos primeros temas como compositor”. ”El fox-trot era el único tema de la obra que se bisaba. Allí tuve mi primera frustración; yo anhelaba que se bisara el tango, pero lo que hacía furor era el fox. Lo escuchaba tanto que le tomé fastidio y lo castigué: nunca lo edité." (Charlo, en el mismo reportaje).
En ese momento no actuaba ni en radio ni en teatro pero grababa discos para el sello "Electra". El señor Améndola, tío de Juan D´Arienzo, era el dueño de esa grabadora, donde quedaron registrados veinte temas, entre ellos cuatro con letra y música del propio Charlo, acompañado en guitarras por Vicente Spina y Miguel Correa. En ese mismo año es contratado por "RCA Victor", y en su primer disco dejó registrados dos tangos suyos: con letra de Celedonio Flores, «Costurerita», con letra de Francisco Brancatti «Pobre varón».
A partir de 1927, ya abandonada su carrera de abogado, debutó como galán cantor en las famosas revistas, género muy en boga por aquel entonces. Esas obras estaban escritas y dirigidas por tres grandes del teatro y del tango: Manuel Romero, Ivo Pelay y Luis Bayón Herrera.
Mientras se desarrollaba la temporada, fue a buscarlo el representante Miguel Bucino, quien le informó que Francisco Canaro quería grabar con él en el sello "Disco Nacional Odeón", dado que Charlo se había desvinculado de la casa "Víctor" y ya había grabado para "Odeón" con la orquesta de Roberto Firpo, aunque esos discos nunca salieron a la venta. La propuesta de Canaro, quien –según Charlo– fue a verlo para que reemplazara Roberto Díaz, como estribillista de su orquesta, fue que le pagarían treinta pesos por cada estribillo cantado, y su nombre no figuraría en las etiquetas, tal como era costumbre hasta los primeros años de la década del '40. Recién cuando se reeditaron esas grabaciones en formatos distintos a los discos de 78 RPM, pudo rescatarse en algunos casos los nombres de los estribillistas. Lo primero que grabó con Canaro fue el célebre vals «Ramona», y el tango «Lindo tipo de varón». Charlo también realizó grabaciones con la orquesta de Francisco Lomuto, que era artista del mismo sello. Su producción discográfica llega a mil cien registros.
En su faceta como compositor a lo largo de su carrera, Charlo produjo un caudaloso repertorio de canciones que marcaron la década de 1930.
Se inició con un estilo completamente gardeliano (escúchese, por ejemplo, su grabación de «Las vueltas de la vida», de 1928), del que fue desprendiéndose para llegar a un estilo propio. Era además ejecutante de piano, acordeón, violín y guitarra, y compositor que a veces escribió también sus propias letras. "Muchas cosas tenía para escuchar, lógicamente a Gardel. Y era caer en una huella muy trillada (..)" (Charlo, en el mismo reportaje).
Como aditamento a su figura como cantor, actor y compositor, su afinidad por la moda lo convirtieron en un paradigma de la moda masculina de la década de 1930: la moda Charlo marcó tendencia. La misma incluía lucir moño mariposa, sombrero con guantes de cuero, chaqueta cazadora, boquilla de oro para los cigarrillos. Este fenómeno no sólo incrementó su fama, sino que contribuyó al avance del tango de salón en la sociedad porteña.

Gracias a la difusión de sus discos su voz se hizo muy popular en toda América, especialmente en los países limítrofes. Esto le abrió las puertas al exterior, y supo aprovecharlo. En 1932 viajo por primera vez a Uruguay, contratado el empresario por la Casa "Max Gluscksmann" para inaugurar el cine "Rex" de Montevideo. De allí en más Uruguay fue permanentemente visitada por Charlo, así como el Teatro Solís y la Radio Sarandí, siempre lo tuvieron de invitado. En 1935 viaja a Río de Janeiro para una actuación en el Casino donde compuso sobre los versos de Cadicamo su tango «Ave de Paso». También se presentó en la radio Marinki Veiga de Río de Janeiro. Su primera gira importante comenzó en 1938, actuando con suceso en Chile. "Esta es tu oportunidad, vestite y cantá como sabés, y vas a ver que vas a matar", le había pronosticado su mánager José Razzano, y tuvo razón. Actuó luego en Bolivia, Venezuela, Panamá, Cuba y los Estados Unidos. Principalmente en La Habana, Caracas y en Lima su éxito fue tal que lo catapultó a la fama, consagrándolo como sucesor de Gardel. En sucesivas giras siguió ampliando su éxito. En Brasil, como en los países anteriormente citados, entonó tangos, boleros y folklore. En 1955 se instala en Lisboa, Portugal. Su espectáculo "Estampas de Hispanoamérica" tuvo gran suceso en la televisión local, en el Casino Estoril. También actuó el Hotel Embajador y el la célebre boite de entonces Bico Dourado. Luego visitó España y de allí pasó a actuar en Francia y Bélgica, y por último, en 1956, visitó Colombia, donde fue recibido con gran suceso no sólo el músico y cantor de tangos, sino un Charlo universal intérprete de ritmos melódicos y tropicales. En esa gira compuso unos de los últimos éxitos: su «"Tango en Colombia"».
En 1945 Charlo estuvo al borde de la muerte, el avión trimotor con el que había iniciado su gira debió hacer un aterrizaje forzoso. Junto a él se encontraban los tres guitarristas Olmedo, Arana y Torres. Todos ellos regresaban, luego de tres años de gira, a Argentina desde Acapulco, sin embargo en la frontera entre Brasil y Venezuela el trimotor prácticamente quedó sin combustible; sólo tenían bencina para una hora de vuelo. El piloto debió hacer un aterrizaje de emergencia en el Río Negro, un afluente del Amazonas. Se perdieron los equipajes, alhajas y guitarras, pero lograron salir con vida.
Charlo compuso música que versificaron los más importantes poetas de su tiempo como Luis César Amadori, José González Castillo, José María Contursi, Esteban Celedonio Flores, Cátulo Castillo, Francisco Bohigas, Homero Manzi, Enrique Cadícamo, y algunos de la generación anterior como José Gonzalez Castillo, para el tema "El viejo vals"
Entre sus últimas actuaciones se pueden destacar la realizada ante el público de Buenos Aires en 1973, con la orquesta de Osvaldo Requena. Interpretó dieciséis obras suyas conocidas, y dos estrenos: «Tango de la ausencia» y «Diquero».Posteriormente, en julio de 1986, actuó invitado por la Secretaría de Cultura de la Nación, en el teatro San Martín para el ciclo Voces. La gala tuvo como anfitrión al periodista y escritor Mariano Montes. En aquella actuación estrenó el tango orquestal «Cielo Pampa», uno de sus últimos tangos dedicado a su tierra de origen. Por otra parte, hasta pocos años de su fallecimiento Charlo actuó en café concerts acompañado por el maestro Virgilio Expósito.
Incursionó en un medio tan difícil como el cine, rodeado de primeras figuras y sin desentonar. Sus dotes de galán y sus condiciones físicas le permitieron hacerlo con holgura. En 1935, con Mario Soffici, participa en El alma del bandoneón, donde luce sus cualidades de cantor. En 1936, ahora dirigido por Luis César Amadori y junto a Pepe Arias, la Negra Bozán y Alicia Vignoli, participa en el film Puerto Nuevo. Trabajó también en Carnaval de antaño dirigida por Manuel Romero. En el rodaje de este film, conoció a la que sería su mujer hasta 1969, Sabina Olmos. Los acompañaban además Florencio Parravicini, Sofía Bozán y Enrique Roldán. Actuó también en Los troperos, Los muchachos se divierten, Un sueño y nada más y otras películas, en algunas de las cuales fue protagonista. Además participó en varias filmaciones en España.
Charlo fue un galán de su época, al punto que la prensa lo apodó “el cantor de las mil novias”. En 1952 se casa con Rosa Herminia Gómez, cuyo seudónimo artístico era Sabina Olmos. Los dos se habían conocido en la filmación de la película “Carnaval de Antaño”. En 1955, Sabina Olmos por sus ideas políticas fue prohibida por la dictadura autodenominada Revolución Libertadora que derrocó al presidente Juan Domingo Perón debieron exiliarse, ambos realizaron giras por América y España.2 En la gira de Charlo por Europa en la década de 1950, actuaron juntos en el espectáculo "Estampas de Hispanoamérica" . En 1967 el matrimonio se disolvió.
Durante el año 1977 y 1987 estuvo conviviendo con la Sra. Susana Virginia Álvarez bastante más joven que él, quien fuera hija de una gran músico y escritor amigo el Sr. Alberto Álvarez Romero (El Dúo de Los Hermanos Álvarez) con quien trabajó en la década del setenta para que todos los músicos puedan jubilarse como tales (beneficio obtenido desde entonces y hasta la fecha).
Fue en 1987 cuando Charlo conoció a quien fue su última mujer, la artista plástica, diseñadora de joyas y compositora de tango japonesa Akiko Kawarai. De acuerdo a numerosas publicaciones ambos entablaron primero una comunicación epistolar y finalmente cuando Charlo le envía a Japón un casete diciéndole “Venga a Argentina, sino voy para allá” la Sra. Akiko Kawarai decidió abandonar Japón acompañada de sus seis gatos para vivir el resto de su vida junto Charlo en Argentina. Estuvieron juntos hasta que Carlos José Pérez de la Riestra falleció el 30 de octubre de 1990.
Homenajes y distinciones
Al celebrar sus 50 años con el tango, se lo homenajeó en el Teatro Solís, máximo escenario Montevideano.
En 1985 la Fundación Konex lo consideró como uno de los 5 mejores compositores de tango de la historia en la Argentina, otorgándole el Diploma al Mérito de los Premios Konex.
El 29 de junio de 1990, en un acto realizado en el Salón Dorado del Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires, y junto a otras cuarenta personalidades, fue distinguido como Académico de Honor por la Academia Nacional del Tango de la República Argentina.
En el año 2013, al cumplirse 108 años de su nacimiento y por iniciativa del productor artístico José Valle, se realizó el tándem denominado "Sin lágrimas" en homenaje a Charlo, una jornada completa, en Puán, con la colocación una obra de arte de estilo fileteada con la imagen del artista (realizada por el reconocido pintor Pedro Araya), una conferencia sobre su vida y obra, y un show de tango encabezado por la cantante Gaby, "la voz sensual del tango". En agosto de ese mismo año, durante el transcurso del XV Festival y Mundial de Tango de la ciudad de Buenos Aires, hubo una jornada completa de homenaje al cantante, y durante el 3.er Festival Nacional de Tango "Carlos Di Sarli" de la ciudad de Bahía Blanca se le recordó con la colocación de una imagen suya en el café y museo histórico de esa localidad del sur argentino.

martes, 4 de julio de 2017

“Tibio está el pañuelo todavía” el musical de Eva Perón en tiempo de Tango en Bahía Blanca


El viernes 7 a las 18 hs en el Auditorio de las UNS (Av. Colón 80),se presentará el multipremiado musical sobre la vida de Eva Perón en tiempo de tango, “Tibio está el pañuelo todavía”,
escrito e interpretado por Gaby, “La voz sensual del tango”, bajo una idea de José Valle, con la participación del pianista Víctor Volpe y los bailarines Natalia Gastaminza y Gustavo Rodríguez.
 Declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación, de Interés Provincial y Legislativo por la Cámara de Senadores bonaerense y de Interés Municipal por el Concejo Deliberante de Bahía Blanca.
 En esta ocasión la entrada consistirá en un litro de leche larga vida para distintos comedores de la ciudad que serán distribuidos por la misma Universidad.
Gaby logra una íntima conexión entre el relato de la vida de Evita y las canciones. Su amplísimo margen expresivo y magnífica voz de ricos matices, se enriquecieron con una faena de maestría actoral poco común en cancionistas de tango.
Gaby da vida a una Eva de carne y hueso que poco a poco, va comprendiendo el momento histórico en el que vive, y nos ofrece también una impecable y aguda reconstrucción de los efectos emocionales que los acontecimientos históricos de esa época tuvieron sobre el pueblo argentino. Es un muy buen musical que sumerge al espectador en los episodios más escondidos de la abanderada de los humildes.

Se cumplen 25 años sin Astor Piazzolla

Astor Pantaleón Piazzolla recibió un bandoneón de segunda mano cuando tenía 8 años. Le llegó de manos de su padre, un acordeonista del que heredó su amor por la música.
La familia, descendiente de italianos, se había mudado a Nueva York para establecerse entre 1925 y 1936. Allí, el genio precoz comenzó a estudiar el instrumento y, sin saberlo, a cambiar el curso de la historia de la música porteña.Nació el 11 de marzo de 1921 en Mar del Plata y fue el único hijo de Vicente Piazzolla y Asunta Manetti, marplatenses y descendientes de italianos. Su nombre fue el homenaje que su padre quiso hacerle a un amigo muy querido, Astor Bolongnini, el primer violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chicago. En 1925, la familia se mudó a los Estados Unidos, donde el pequeño descubrió el sonido estridente del jazz y la música barroca de Johann Sebastian Bach, influencias que luego introdujo en sus composiciones.
En 1932, el prodigio debutó en público y compuso su primer tango: Paso a paso hacia la 42, rebautizado por don Vicente como La Catinga. Dos años después conoció al "Morocho" que con su sonrisa hacía suspirar a las mujeres y con su voz arrabalera encantaba a los señores: Carlos Gardel se había instalado en Nueva York y don Vicente no tardó en contactarlo para que el pequeño Astor le llevara un presente. El encuentro sorpresivo dejó al consagrado cantor deleitado por la picardía y genio del chico de 11 años que ya tocaba el bandoneón como un grande. A poco de ese encuentro, Gardel comenzó el rodaje de El día que me quieras, su novena película, e impactado por el recuerdo del niño pidió que lo llamasen para que participara en una escena en la que tenía que interpretar a un canillita. Lo hizo. Su estrella estaba marcada.
En 1936, la familia Piazzolla regresó a Buenos Aires y dos años después Astor descubrió al sexteto del director Elvino Vardano, que más tarde sería su violinista. En 1939, comenzó a "conocer la música", según él mismo dijo décadas más tarde. A los 19 años se convirtió en bandoneonista en la Orquesta Típica de Anibal Troilo —en la cual permaneció hasta 1942— y dejó que su estilo avanzado fuera corregido por Pichuco "para no espantar a los bailarines de la pista". Mientras se volcaba de lleno a los estudios musicales, contrajo matrimonio con Dedé Wolff, su primera esposa y madre de sus hijos.
Piazzolla fue un aprendiz constante y buscaba la perfección en los sonidos que salían de sus manos: estudió piano el mismo año que nació su primera hija, Diana. En 1943 comenzó a escribir composiciones de carácter "erudito" para cuerdas (arpa y guitarra). Al año siguiente fue nombrado Director de la Orquesta Típica que acompañó a Francisco Fiorentino. En 1944 nació su segundo hijo, Daniel.
En 1946, formó su primera orquesta, La 46 y compuso El Desbande, la pieza que él mismo reconoció como "su primer tango". Al año siguiente volvió a incursionar en el cine y actuó en El hombre del sábado, de Leopoldo Torres Ríos. Tres años después inició sus estudios de dirección orquestal con Hermann Scherchen, un reconocido director y arreglista alemán nacido en 1891 que se especializaba en compositores clásico, como Richard Strauss, y que dirigió nada menos que la Orquesta Filarmónica de Berlín. Ese mismo año, debutó como compositor para la banda sonora de la película Con los mismos colores, de Torres Ríos, e inició un extraordinario vinculo entre sus composiciones y el cine, que se extendió por décadas en más de 20 films.
La década del 50 lo encontró con la disolución de su primera orquesta, separada definitivamente luego de grabar un disco para el sello TK (1951). En 1953 presentó en Buenos Aires Tres Movimientos Sinfónicos para el concurso Fabien Sevitzky que se realizó en la Faculta de Derecho. La introducción de bandoneones a una orquesta sinfónica despertó la ira del publico "culto" que terminó a las trompadas. Uno de los premios de ese reto fue una beca por 18 meses a París para estudiar con Nadia Boulanger, una extraordinaria y reconocida docente que lo ayudará a reencontrase definitivamente con su estilo. Sintió vergüenza de decirle que tocaba un bandoneón y que su música era el tango. Cuando llegó al estudio de la francesa le mostró sus partituras premiadas y la mujer fue tajante: "Está muy bien escrita, pero yo no encuentro a Piazzolla acá". Así lo contó: "Entró a investigar mi vida: qué hacía, qué tocaba, qué no… dónde vivía… ¡Parecía del FBI! Y yo tenía mucha vergüenza de contarle que era un músico de tango. Al final le dije: 'Yo toco en un nightclub', no quise decir cabaret. Y ella:'Nightclub', mais oui, pero eso es un cabaret'. 'Si', respondí y pensé: 'A esta vieja le voy a dar con un radio en la cabeza'. ¡Se las sabia todas!"
Recordándola con gran afecto, en su ultima visita a Chile —julio de 1989— prosiguió: "Ella me enseñó a creer en Astor Piazzolla, en que mi música no era tan mala como yo creía. Yo pensaba que era una basura porque tocaba tangos en un cabaret y resulta que yo tenia una cosa que se llama estilo. Sentí una especie de liberación del tanguero vergonzante que era yo. Me liberé de golpe y dije: 'Bueno, tendré que seguir con esta música, entonces'".
"Adiós Nonino fue compuesto en 1959, cuando Astor andaba en gira por Centroamérica. En esos momentos recibió la noticia de la imprevista muerte de su padre, don Vicente Piazzolla, a quien apodaban Nonino. Llegado de Nueva York, de vuelta de esa gira, en un momento de profunda tristeza, de angustias económicas (…) se sumaba la desaparición de su padre, allá lejos, en la Argentina. Es cuando escribió Adiós Nonino. Bajo la presión de semejante estado de ánimo brotaron espontáneamente las inmortales notas", revela sobre esa obra cumbre el sitio Todo Tango y explica: "Recompuso el primitivo 'Nonino', compuesto en París en 1954 (…) del cual conservó la parte rítmica. Reacomodó lo demás y agregó ese prolongado y melódico fragmento, de notas largas y sentidas, en el que subyace un profundo, ahogado y angustioso lamento. El llanto contenido y el dolor del hijo, a tanta distancia, se manifestó en ese triste y acongojado pasaje. En esas dos frases de ocho compases (cuatro más cuatro), que se repiten formando un precioso tramo de dieciséis compases, está el auténtico sentido y justificación de la obra. El artista, sin lágrimas, lloró esa noche, pero a través de su arte. Y dejó para la historia de la música argentina una de sus más bellas e imperecederas páginas".
Durante los 17 años posteriores a la desaparición física de su padre, Astor le hizo al menos 20 arreglos musicales a la pieza que sin dudas lo describe entero y lo lleva a la mente de quien escucha la primera estrofa. Es inconfundible.
En 1966 se separa de Dedé Wolff, su esposa, y dos años más tarde conoce a Amalita Baltar, quien se convertirá en su segunda mujer. Ese mismo año conoce al escritor Horacio Ferrer con quien escribirá en 1969 uno de sus tangos cantados más emblemáticos: Balada para un loco (interpretada por primera vez por Baltar y posteriormente grabado para el sello RCA por Roberto Goyeneche). Luego de unos años de recibir premios por sus composiciones y de experimentar con un noneto, en 1972 se presenta por primera vez en el Teatro Colón y comparte escenario con Anibal Trolio y Horacio Salgán. En 1973 graba en Italia Libertango.
El 18 de mayo de 1975, otra pérdida lo golpea: Aníbal Troilo, a quien quiso como un amigo y un padre, murió y de su dolor nació la Suite Troileana. Ese mismo año dejó Roma y se instaló en París, aunque esporádicamente regresaba a Buenos Aires. En uno de esos viajes (1976) Zita, la mujer de "Pichuco" le regaló uno de sus bandoneones. Ese mismo año realizó un concierto memorable en el Teatro Gran Rex, donde el 11 de marzo conoció a Laura Escalada, su última mujer.
El 4 de agosto de 1990, Astor sufrió una trombosis cerebral mientras estaba en París que, lamentablemente, le dejó serias secuelas que no superó. Piazzolla murió en Buenos Aires, el 4 de julio de 1992, a los 71 años.

viernes, 23 de junio de 2017

Homenaje a Juan Carlos Cobos en Punta Alta

En el marco de la octava edición de las “Jornadas Gardelianas” de Bahía Blanca el sábado 24 de Junio, a las 11 hs se llevará a cabo un “Homenaje a Juan Carlos Cobos” en el mítico Bar Central de Punta Alta (Irigoyen 100).
El Ciclo Bahía Blanca No Olvida dirigido por José Valle junto al Círculo Monteagudo de Punta Alta descubrirán una plaqueta homenaje al cantor puntaltense 
.Disertará sobre la vida y obra del cantor la profesora Olga Gil, la conducción estará a cargo del reconocido periodista Carlos Luraschi y actuará la cancionista Gaby "la voz sensual del tango.
Juan Carlos Cobos nació en Punta Alta, un 5 junio 1928.
A partir de 1951, la orquesta de Osvaldo Pugliese sufrió el alejamiento de su cantor Jorge Vidal, quedando a cargo de Alberto Morán la responsabilidad vocal. Al iniciarse el año 1953, el director resolvió incorporar a otro cantor y organizó una selección. Cobos, motivado por sus amigos, se presentó a la misma. Luego de algunas pruebas, resultó elegido.
Seguramente, la causa de esa decisión se debió a la calidad interpretativa del postulante, a lo que se sumó, su registro de barítono —de muy buena coloratura—, su expresivo fraseo y la muy buena adaptación al ritmo de la orquesta.
Comenzó en marzo de ese año, ya con su nombre artístico:Juan Carlos Cobos. En sus presentaciones, tanto en la radio como en los bailes, recibió una importante acogida del público admirador de Pugliese.
Debutó en el disco en mayo, a dúo con Alberto Morán, con “Caminito soleado”. En junio, registró “Olvidao” y, al mes siguiente, el tango que lo consagraría: “Milonguera”; finalizando el año con “Es preciso que te vayas”. En 1954 continuó grabando algunos temas más, siendo su último registro y a mi gusto el mejor, su versión de “Te aconsejo que me olvides”.
Después, tuvo una breve temporada con Miguel Caló y una larga gira por Europa, con la compañía de Celia Queiro-Jorge Lanza, a mediados de 1955. Dado el éxito de la misma, decidió radicarse en España, y allí formar su propia compañía, integrada por bailarines y músicos. Presentó su espectáculo con mucho éxito en Francia, Italia, Bulgaria, Portugal, Yugoslavia y en los países escandinavos. Actuó también, en países con idiomas e idiosincrasias muy distintas a las nuestras, como Turquía, Grecia, Líbano, Irak, Libia, Egipto, India y Senegal.
A fin de la década del sesenta, emprendió el regreso al país, realizando algunas giras, pero ya radicado definitivamente en la Argentina.
En Buenos Aires, podemos destacar sus actuaciones en Caño 14, en Michelangelo, en la televisión en los programas Grandes valores del tango, El tango del millón, entre otros.
En 1978, graba su último disco, un larga duración para el sello BGM-Magenta. Escribió una docena de tangos, entre ellos la letra de “Me vi sin fe (En el remate)”, cuya música es de Carlos Olmedo.
Murió en la ciudad de La Plata a los 71 años, el 10 noviembre 1999.

Raly Barrionuevo, con gira nacional desde agosto

El folclorista Raly Barrionuevo trabaja puertas adentro para encarar desde agosto una ambiciosa gira nacional con más de 20 recitales y un paso por España con un nuevo repertorio. Desde el entorno del artista santiagueño informaron que el inminente disco “es un trabajo íntimo e intenso donde Raly pretende dejar plasmada la madurez de más de 20 años de música”.
En ese tránsito, el autor, guitarrista y cantante desplegó una labor consecuente e inspirada que plasmó en álbumes como Circo criollo, Ey, Paisano, Noticias de mi alma y Rodar.
El tour local de Barrionuevo comenzará el viernes 4 de agosto en el Teatro Mercedes Sosa de Tucumán y ese mismo fin de semana se extenderá al Teatro Provincial de Salta (el 5) y al Teatro Mitre de Jujuy (el 6).
Al fin de semana siguiente llegará al Coliseo Podestá platense (el 11) y a la rosarina Fundación Astengo (el 12) y los días 18, 20 y 25 estará en Santa Fe, Luján y Villa María, respectivamente.
Durante septiembre recorrerá la Patagonia, en octubre pasará por La Banda y por las Fiestas de Monteros y del Caballo, mientras que hacia noviembre viajará fugazmente a España para actuar entre el 8 y el 12.
De regreso al país, entre el 17 y el 20 brindará cuatro funciones en la disco porteña Niceto Club y luego se enfocará en la siempre intensa agenda de los festivales folclóricos del verano.

jueves, 22 de junio de 2017

Gardel Vive en Bahía Blanca

Hasta el 26 de junio se desarrollará en la ciudad de Bahía Blanca la octava edición de las “Jornadas Gardelianas”, propuesta artística declarada de interés cultural por la Cámara de Diputados de la Nación, de interés provincial y cultural por el Instituto Cultural bonaerense y de interés municipal por el Concejo Deliberante de Bahía en esta ocasión a beneficio del Centro de Rehabilitación y Biblioteca Luis Braille.
El secretario de Cultura, Ricardo Margo, ofreció detalles de la programación acompañado por José Valle y la cantante Gaby "la voz sensual del tango"


Cronograma:
*Hoy 19 hs: “Un vermut con Gardel” en el Café Miravalles (Av. Cerri 777). Charla a cargo del Ing. Carlos Benítez, Presidente del CGB, y show musical de Gianlucca Pezzutti. Entrada libre y gratuita.
*Viernes, 22 hs: “Gardel en el BBPS” en el escenario del Patio de comidas del Bahía Blanca Plaza Shopping (1° piso). Show musical de Alberto Mansi, Valentina Etchebest, el Coro Juvenil del Colegio Juan José Passo dirigido por Daniel Wais y la cantante Carla Catá. Entrada libre y gratuita.
*Sábado, 11hs: “Homenaje a Juan Carlos Cobos” en el Bar Central de Punta Alta (Irigoyen 100). El Ciclo Bahía Blanca No Olvida junto al Círculo Monteagudo descubrirán una plaqueta homenaje al cantor puntaltense Juan Carlos Cobos, que desarrolló una intensa carrera artística en el tango, llegando a integrar la Orquesta del maestro Osvaldo Pugliese.
*Sábado, 13hs: “Gardel en los medios” en el Café Miravalles (Av. Cerri 777). Charla debate a cargo de los reconocidos periodistas Nancy Rolón y Hugo Martinez. Entrada libre y gratuita.
*Sábado, 21.30 hs: “Mano a mano” en el Café Histórico (Av. Colón 602). Show musical de Jorge Nacud, Cristina Isa, Alicia Comignani y Brisa Rulli. Reservas: 02921-154161711.
*Domingo, 21 hs: Velada de Gala en el Teatro Municipal. “Carlos Gardel, El Rey del Tango” a beneficio del Centro Luis Braille. Con la participación de Gaby “La voz sensual del Tango”, Gerónimo Blint, Emanuel Carassou, “La Viaraza” (trío integrado por Ana Munuce, Quique Lorenzi y Adriana Fernández), Los Purretes de Dorrego, la pareja de baile de Natalia y Gustavo y la participación de Galo Valle. Entradas anticipadas 20% de descuento.
*Lunes, 18 hs: “La vida de Carlos Gardel” en el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera (Zelarrayán 560). Se proyectará la película de Alberto de Zavalia sobre la vida de Carlos Gardel, protagonizada por Hugo del Carril. Entrada libre y gratuita.
El Centro de Estudios y Difusión de la Cultura Popular Argentina distinguirá a destacadas personalidades y producciones de la ciudad “A las chapas” (programa de automovilismo), Escultor Rafael Martín, Dr. Alberto Rantucho, al músico Héctor Valdovino y al pianista Víctor Volpe.

domingo, 11 de junio de 2017

Jovita Luna

María Eugenia Luna nació en esta ciudad el 11 de junio de 1924. Como intérprete trabajó en la película "El patio de la morocha", film de 1951, junto a Virginia Luque, Juan Carlos Mareco, Severo Fernández y Sofía Bozán.
En 1972 participó de "Argentinísima", película dirigida por Fernando Ayala y Héctor Olivera, con Atahualpa Yupanqui, Ramona Galarza y Ariel Ramírez, entre otros. En el teatro de revistas, Jovita intervino como cancionista en un set junto a Nélida Roca y Beba Bidart que tuvo lugar en el Maipo. En el mismo escenario trabajó junto al actor Antonio Gasalla.
En 1977 subió a escena en El Nacional para hacer "Chicago", con Nélida Lobato y Ambar La Fox, con ella en el papel de Mama Morton.
En la televisión, estuvo en el mítico Tropicana Club de Canal 7, dirigido por Guillermo Brizuela Méndez. Y muchos años más tarde, Eduardo Bergara Leumann la llevó a su exitoso programa televisivo en el Canal 11, La botica del ángel, en el que permanecería hasta el final del ciclo hacia fines de los ochenta.
Culminando su carrera, fue invitada a cantar en Tango Argentino, el espectáculo de los coreógrafos Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, que colocó en primer plano nuevamente a nuestra música, primero en Europa y después en los Estados Unidos y donde actuaron las más importantes figuras de los años ochenta y noventa. Se grabó un disco del mismo, en el que Jovita interpreta “Balada para mi muerte” con el Sexteto Mayor y “De mi barrio” acompañada del violín de Mario Abramovich.
En 1995, también con el elenco de Tango Argentino, viajó a Estados Unidos y España junto a María Graña, Elba Berón, Alba Solís, Virulazo y otros grandes artistas. Esta gira fue la antesala de su despedida, después de sesenta años de actuación ininterrumpida.
"Elegí entre todos los cantantes a Jovita Luna porque en los años 50 había sido una gran estrella en París, en Italia, en Brasil. Tenía entera confianza en su dominio del music-hall y en el sentimiento de su interpretación del tango. Apenas comenzó a cantar Jovita se escucharon unos «bravos» ensordecedores", dijo hace poco Segovia.
Murió en Buenos Aires, a los 81 años y sus restos descansan en el Panteón de Actores del Cementerio de Chacarita.
"Elegí entre todos los cantantes a Jovita Luna porque en los años 50 había sido una gran estrella en París, en Italia, en Brasil. Tenía entera confianza en su dominio del music-hall y en el sentimiento de su interpretación del tango. Apenas comenzó a cantar Jovita se escucharon unos «bravos» ensordecedores", dijo hace poco Segovia.

jueves, 1 de junio de 2017

Los Fronterizos

La primera formación era un trío, integrado por Gerardo López ―quien sería llamado «la voz de Los Fronterizos»―, Carlos Barbarán y Emilio Solá.

En 1954, Solá se retiró y fue reemplazado por Cacho Valdez. Después Valdez se retiró y fue reemplazado por Eduardo Madeo, quien finalmente quedaría como integrante definitivo. Casi simultáneamente se sumó el guitarrista Juan Carlos Moreno (1931-),1 el tercer «histórico» que ―junto a López, Madeo y Barbarán― conformó el cuarteto que grabaría los primeros simples.
En 1956, Carlos Barbarán se retiró del grupo y fue reemplazado por el cantante, compositor y arreglador César Isella. Sus extraordinarias voces y los novedosos arreglos musicales fueron admirados por todos y sus discos alcanzan grandes niveles en ventas.
Tras unos primeros años de actuaciones locales, Isella, López, Madeo y Moreno viajaron a Buenos Aires para participar en programas de radio.
En 1964 les llegó la consagración internacional, tras la grabación de la Misa criolla de Ariel Ramírez. El gran éxito cosechado por esta obra les llevó a actuar en los más importantes auditorios del mundo. De aquí en adelante, el conjunto fue consolidándose y haciéndose conocido entre el gran público, con la colaboración del guitarrista y cantautor Eduardo Falú, del pianista y compositor folclórico Ariel Ramírez y del percusionista Domingo Cura.
En esos años se desarrolló en la música popular argentina el movimiento de la Nueva Canción, con fuerte raigambre popular y política. Dentro del grupo se generaron tensiones debido a las diferentes ideologías políticas de sus miembros. Esto llevó en 1966 al alejamiento de César Isella, quien comenzó una exitosa carrera solista. Fue sustituido por Eduardo Yayo Quesada (1941-2012). Sin embargo, el cuarteto siguió activo por todo el mundo y participó en viajes y presentaciones, especialmente por Latinoamérica y Europa. Presentaron su célebre Misa Criolla en Nueva York, desde Manhattan hasta la Estatua de la Libertad, mostrando sus característicos trajes de gauchos con mucho orgullo, durante este recorrido fueron entrevistados para el programa conducido por Pipo Mancera, Sábados circulares.
En 1977, Juan Carlos Moreno le ganó un juicio a Gerardo López por la posesión de la marca registrada Los Fronterizos. Gerardo López, Eduardo Madeo y Yayo Quesada se retiraron del grupo, y Moreno contrató al dúo Abramonte (Juan Cruz y Segundo Rodas) y a Miguel Quintana.
En 1987, Juan Carlos Moreno, Segundo Rodas y Miguel Quintana abandonaron el conjunto. Ese año obtuvieron el Premio Konex (Diploma al Mérito) como uno de los cinco mejores grupos de folclore de la década. Juan Carlos Moreno traspasó la titularidad del nombre "Los Fronterizos" a Juan Cruz.
Tres años después, en diciembre de 1990, Juan Cruz activó de nuevo el conjunto, contratando a Pepe Berrios, Roberto Medina y David Apud.
En 1992 grabaron el álbum Lo mejor por los mejores donde recordaron los viejos éxitos. En 1993 falleció Pepe Berrios y su lugar fue ocupado por Miguel Mora. En 1994 salió a la luz el disco Romance de luna y flor. Ese mismo año falleció Roberto Medina y su lugar fue ocupado por Nacho Paz. Con esta formación grabaron tres discos: Pinturas de mi tierra (1996), Por tanto amor (1997) y 50 años: un canto a la vida (2004).
En diciembre de 1999 se reunió nuevamente la formación original de Los Fronterizos: César Isella, Juan Carlos Moreno, Eduardo Madeo y Gerardo López. Realizaron un concierto en el Estadio Chateau Carreras, en la ciudad de Córdoba, para interpretar la Misa criolla junto al pianista Ariel Ramírez (compositor de la música). El evento congregó a más de 35 000 espectadores que aclamaron a la formación. En 2000, Eduardo Madeo, Gerardo López y Yayo Quesada, junto con el guitarrista Óscar Espeche, grabaron un disco llamado Nuevamente juntos, donde recordaron éxitos de las viejas épocas. En 2002 viajaron a Castellón y Palma de Mallorca (España), presentándose con el nombre Los Fronterizos, y cosecharon un éxito destacable.
En 2009, Nacho Paz abandonó el grupo y fue reemplazado por Sergio Isella (sobrino de César Isella). Continuaron las giras por Argentina y Latinoamérica.
En 2011, Sergio Isella abandonó el conjunto y se integró a Las Voces de Gerardo López (quien había fallecido en 2004). Su lugar fue ocupado por José Muñoz (de Los Altamirano). Durante todo ese año Los Fronterizos viajaron por todo el sur de la Argentina.
En noviembre de 2015 falleció Juan Cruz, popietario hasta entonces del nombre "Los Fronterizos".

José Valle presentó el libro "Tambaleando madrugadas" En Bahía Blanca

El pasado 24 de mayo a las 19 hs el mítico Bar Miravalles se llenó de público para disfrutar de la presentación del nuevo libro del escritor balcarceño José Valle, "TAMBALEANDO MADRUGADAS" (Ed. En un Feca), dentro del prestigioso ciclo “Un vermut con la historia”. El joven periodista bahiense Leo Margo realizó una entrevista pública al autor, en la que Valle desgranó jugosísimas anécdotas por la que desfilaron personajes como Alberto Olmedo, Dario Vittori, Pepe Fechoria, Fidel Pintos, Marcel Cerdan Jr., Ken Norton, el flaco Norberto Aroldi, Nicolino Locche, Carlos Monzón, Pedro Lovell, Ringo Bonavena, Juan Manuel Fangio, Osvaldo Ardizone, Francisco Canaro, Herminio Iglesias, Juan Perón, Juan Manuel Rosas y Ricardo Bochini, entre otros.
Mientras José Valle relataba anécdotas de la noche, el deporte, la política y la cultura, Ariel Biagetti interpretó las obras “El conscripto”, “Cinco guitas”, “Me llamo tango”, “Varón” y “Calle Corrientes” de Héctor Gagliardi. Asimismo, “la voz sensual del tango”, Gaby, se lució con tangos como “Mis consejos”, “En un fecha”, “Un sábado más” y “Desde el tablón”.
Al finalizar la presentación, se sorteó entre el público presente una remera del combate de boxeo Canelo Alvarez vs Julio C. Chavez jrs. cuyo ganador obsequió al Café Bar Miravalles debido al cariño inspirado por sus dueño en el corazón de aquel habitué, que volverá a verla en cada una de sus frecuentes visitas al local de Av. Cerri 777.
Valle nacido en San Agustín (Balcarce).
Historiador, productor musical, teatral, televisivo, cinematográfico, radial, publicitario y deportivo.
Fue manager de boxeo; fundó la revista “Noche de KO”, fue Director del semanario “El informador del Gran BSAS”, del semanario “Dossier Federal” y del Diario digital “Realidad Bonaerense”. Ideólogo de la cruzada por más difusión de tango y folklore en los medios masivos de comunicación y de numerosos ciclos culturales de contenido nacional.
Es creador y Director del Festival Nacional de Tango “CARLOS DI SARLI” de Bahía Blanca, del Festival de Tango de Monte Hermoso y el Ciclo BAHIA BLANCA NO OLVIDA. Fundó las bibliotecas “Alfredo Palacios”, de Santos Lugares y “Juana Manso”, de Pablo Podestá.
Es Presidente del Consejo Latinoamericano de Cultura y del Centro de Estudios y Difusión de la Cultura Popular Argentina (CEDICUPO).
Produce y conduce programas radiales desde hace 31 años, actualmente desempeñándose en “La fama es puro cuento” (Radio Mitre), “Realidad Bonaerense” (en más de veinte radios de la provincia de Buenos Aires) y “Vuelvo a vivir, vuelvo a cantar” (Radio Universidad Nacional del Sur).
Otras obras: “Francisco Ramírez, el caudillo enamorado”, “En el naipe del vivir, historias de Tango, Boxeo y Turf”, “Carlos Di Sarli, el señor con alma de niño”, “Roberto Achával, el último cantor de Pichuco”, “Chaco, una provincia que enamora”, “El silencio que mastica el pucho”, “Tanguito. Historia, personajes y anécdotas del 2x4” y gran cantidad de artículos sobre una enorme variedad de temas (historia, tango, boxeo, etc.).

Los Visconti

Los Visconti es un dúo de música folklórica de Argentina, integrado originalmente por los hermanos mellizos Abel Visconti y Víctor Visconti, de Coronel Dorrego (Buenos Aires), Argentina, donde iniciaron su vida artística cuando eran adolescentes.

Este dúo nace en 1950 como Los Hermanos Visconti, pero en 1974 fueron presentados simplemente como Los Visconti, en el Festival de Cosquín, provincia de Córdoba, donde tuvieron un resonante éxito y alcanzaron la fama.
Su música se caracterizó por el aire romántico y emotivo de sus canciones, principalmente por la interpretación de valsecitos criollos, por lo que han sido llamados Los reyes del valsesito criollo. Entre sus simples más exitosos se encuentran Dorreguero y payador, A Coronel Dorrego, la zamba Bahía Blanca, Mama vieja, Como se adora el sol, etc. Andate fue uno de sus temas más famosos. Al morir su hermano, Abel le escribió una emocionante canción, "Adiós hermano" en Homenaje a la desaparición física de Victor Visconti, tema incluido en el Álbum "Homenaje a mi hermano" (Universal Music Colombia-2006). de autoría de su Hermano Abel Visconti
Los Visconti tuvieron amplia difusión y reconocimiento fuera de Argentina, especialmente en Colombia, y también en Paraguay, Ecuador, Venezuela, Perú, Bolivia y Costa Rica.
En la actualidad Abelito comparte el escenario Junto a otro cantante Hector Corvalan.

lunes, 22 de mayo de 2017

Carlos Ramón Fernández: el Chacarero Cantor

Nacido en Dolores, el 8 de abril de 1956 , de niño se trasladó con sus padres a El Trigo, partido de Las Flores, donde trabajó como mensual de campo y alambrador. A los 29 años se mudó a Saladillo, cuando su esposa heredó una «chacrita», como él dice, manteniendo siempre el sueño de cantor. Actualmente vive en Norberto de la Riestra, partido de 25 de Mayo. Trabajo de puestero en la estancia la estancia don tito.
Subió por primera vez a un escenario a los 16 años de edad, pero recién a los 40 grabó su primer disco. De ese momento a la fecha, lleva grabados 13 discos. Su repertorio varía principalmente entre milongas, valses y zambas. Entre sus temas más reconocidos se encuentran: «¿Qué te ha pasado, justicia?», «Por una mirada», «Rosa María», «Cuatro letras para un verso» y «Domingo, Día del Padre», entre tantos otros.

viernes, 19 de mayo de 2017

La historia del tango Nostalgias

Una noche de noviembre de 1935, se estrenó el tango “Nostalgias” dicen que fue en una boite de Florida, entre Paraguay y Charcas.

La orquesta era la de Ciriaco Ortiz y el cantor fue el “Gallego” Rodríguez Lesende. No se sabe si hay alguna grabación de Rodríguez Lesende de ese tema, por lo que la primera fue sin duda la que hizo Charlo, en febrero de 1936. Lo acompañaban en la ocasión las guitarras de Becada, Iglesias y Arrieta. La interpretación de Charlo es extraordinaria y sin menoscabo de otros grandes cantores que se le animaron a este poema, podría decirse que después de Charlo las otras grabaciones podrían haber sido prescindentes, más allá de que con muy buenos argumentos, algunas barras tangueras estiman que la mejor interpretación la hizo Hugo del Carril cuando la grabó el 4 de noviembre de 1936, acompañado por la “Orquesta Víctor” del sello RCA. La grabación aún se puede disfrutar y el placer incluye el tema de la contratapa, el valsecito de Canet, “Me besó y se fue”.De todos modos, no queda muy claro cuándo efectivamente fue la primera grabación, pero lo seguro es que Carlos Gardel nunca cantó “Nostalgias”, entre otras cosas porque cuando Cadícamo y Cobián escribieron este poema, la tragedia de Medellín ya había ocurrido. La aclaración corresponde hacerse, porque siempre hay algún improvisado que a la hora de intentar hacer sus primeros palotes con la historia incorpora “Nostalgias” al repertorio del Morocho del Abasto.
La letra del tango es de Enrique Cadícamo y la música a Juan Carlos Cobián.
“Nostalgias” es uno de los grandes poemas del tango y Cadícamo fue uno de los poetas más destacados de su tiempo.
Los historiadores aseguran que “Nostalgias” marcó un antes y un después en la trayectoria poética de Cadícamo. Para esa fecha el hombre ya había escrito entre otras delicias, “Pompas de jabón”, “Muñeca brava”, “Che papusa oí”, “Madame Ivonne”, “Anclao en París”, “La casita de mis viejos”, “La reina del tango” o “La novia ausente”. Después de “Nostalgias”, vendrán “Nieblas del Riachuelo”, “Ave de paso”, compuesta por Charlo en Río de Janeiro, “La luz de un fósforo”, “Por la vuelta”, “Rubí”, “Rondando tu esquina”, “Tres esquinas” y sus dos grandes monumentos: “Los mareados” y “Garúa”. “Nostalgias”, de alguna manera, es el anticipo de esas creaciones. El poema de todos modos no parecía estar tocado por la varita mágica del éxito. En 1936 el director de teatro Alberto Ballarini lo había rechazado para la obra “El cantor de Buenos Aires” por considerar que no reunía los requisitos que se reclamaban para una obra de teatro montada en homenaje a Carlos Gardel. El propio Agustín Magaldi, cuando escuchó el tema por primera vez, dijo con tono burlón. “¿Y eso es un tango?”, una verdadera licencia verbal, ya que el repertorio de Magaldi estaba muy lejos de adscribir a la ortodoxia tanguera.
El poema habla de un amor correspondido, aunque no es ésa su íntima novedad. El personaje se expresa en una primera persona, pero a diferencia de otros abandonados, su dolor lo manifiesta a través del alcohol y aturdiéndose o disipándose con otros amores. “Quiero emborrachar mi corazón para olvidar un loco amor que más que amor es un pesar. Y aquí vengo para eso a borrar antiguos besos en los besos de otras bocas”.
¿Adónde llega? Seguramente a un cabaret o a un prostíbulo o algo parecido. A un lugar donde hay hombres solitarios y derrotados, música lenta y mujeres ligeras. Un video con Hugo del Carril, donde él aparece muy joven y muy elegante, describe un escenario parecido.
A diferencia de otros poemas, el mejor momento de “Nostalgias” está al final, cuando nuestro personaje dice a modo de despedida: “Quiero emborrachar mi corazón, para poder así brindar por los fracasos del amor”. Ese verso es sublime y terrible. “Brindar por los fracasos del amor”. Toda una filosofía existencial está condensada en seis palabras. El brindis convencional es un momento de alegría, de paz o de satisfacción. Aquí se brinda por la derrota, por el dolor, por el fracaso disimulado entre las luces, las risas, las caricias y los besos. Y, por supuesto, la nostalgia, la nostalgia de un amor perdido, de un amor que duele y lastima.
Después está la música. Cobián era un artista abierto a las novedades de su tiempo. Había vivido en Estados Unidos, conocía el jazz y le gustaba y su cosmopolitismo no lo desdibujaba sino que lo identificaba con su ciudad de una manera más consistente. Cadícamo era también un hombre de mundo, había viajado por toda Europa en más de una ocasión en compañía de Gardel, y disponía de una sólida formación literaria.
La composición musical de Cobián es compleja y rompe con algunos cánones tradicionales del tango. No era la primera vez que Cobián hacía algo parecido, y no va a ser la última. Según mi amigo Américo Tatián, el tango “Nostalgias” es una verdadera emboscada para los cantores improvisados. La emboscada está tendida a lo largo de todo el poema, pero el momento más peligroso se produce en los dos últimos versos del estribillo. Concretamente cuando dice “Desde mi triste soledad veré caer las rosas muertas de mi juventud”.
. Para cantar “Nostalgias” como corresponde hace falta tener un muy buen registro y extensión de voz, porque en ese tramo varían los compases y se complica la toma de aire. La advertencia siempre estuvo presente, por lo cual los grandes cantores marcharon hacia la emboscada con la certeza de que iban a saber eludirla.

lunes, 15 de mayo de 2017

José Valle presenta “Tambaleando madrugadas” en Bahía Blanca

El miercoles 24 de mayo a las 19hs, el escritor balcarceño José Valle presentará su nuevo libro "TAMBALEANDO MADRUGADAS" dentro del prestigioso ciclo “Un vermut con la historia” que se realizará en el mítico Café Miravalles, de avenida Cerri 777, frente a la Estación Sud de la ciudad de Bahía Blanca.
La conducción estará a cargo de Leo Margo, recitados Ariel Biagetti y la actuación de La voz sensual del tango: Gaby.
Estas páginas que se enumeran tras un sugestivo título tienen la sencilla misión de inmortalizar las vivencias de un hombre que ha recorrido una vida centenaria en menos de medio siglo. Las experiencias de un caballero que vio de cerca esas cosas que cualquier argentino hubiera querido protagonizar.
Una vida repartida entre reconocidos personajes del espectáculo, el boxeo, el fútbol, el turf, la política y la cultura, pero atravesada también por aquellos personajes anónimos que, desde la sencillez de la vida cotidiana, la frecuentación diaria y la vida de pueblo, nos enseñan a vivir y a valorar las cosas que no se pueden comprar. Esas que realmente importan.
José Valle invita en estas líneas a un grato paseo por reconocidos nombres que han marcado la historia argentina y nos han dejado tantas anécdotas y enseñanzas que son las que auténtica y espontáneamente corren de boca en boca alimentando nuestra cultura nacional y popular.
Nacido en San Agustín (Balcarce).
Historiador, productor musical, teatral, televisivo, cinematográfico, radial, publicitario y deportivo.
Fue manager de boxeo; fundó la revista “Noche de KO”, fue Director del semanario “El informador del Gran BSAS”, del semanario “Dossier Federal” y del Diario digital “Realidad Bonaerense”. Ideólogo de la cruzada por más difusión de tango y folklore en los medios masivos de comunicación y de numerosos ciclos culturales de contenido nacional.
Es creador y Director del Festival Nacional de Tango “CARLOS DI SARLI” de Bahía Blanca, del Festival de Tango de Monte Hermoso y el Ciclo BAHIA BLANCA NO OLVIDA. Fundó las bibliotecas “Alfredo Palacios”, de Santos Lugares y “Juana Manso”, de Pablo Podestá.
Es Presidente del Consejo Latinoamericano de Cultura y del Centro de Estudios y Difusión de la Cultura Popular Argentina (CEDICUPO).
Produce y conduce programas radiales desde hace 31 años, actualmente desempeñándose en “La fama es puro cuento” (Radio Mitre), “Realidad Bonaerense” (en más de veinte radios de la provincia de Buenos Aires) y “Vuelvo a vivir, vuelvo a cantar” (Radio Universidad Nacional del Sur).
Otras obras: “Francisco Ramírez, el caudillo enamorado”, “En el naipe del vivir, historias de Tango, Boxeo y Turf”, “Carlos Di Sarli, el señor con alma de niño”, “Roberto Achával, el último cantor de Pichuco”, “Chaco, una provincia que enamora”, “El silencio que mastica el pucho”, “Tanguito. Historia, personajes y anécdotas del 2x4” y gran cantidad de artículos sobre una enorme variedad de temas (historia, tango, boxeo, etc.).

jueves, 4 de mayo de 2017

Biografía cronológica de Julio De Caro

Su carrera se desarrolló a través de cuatro actividades principales: fue director, compositor, arreglista y violinista. Se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes. En 1927 grabó su primer disco. Entre sus grandes éxitos cabe mencionar: "El malevo", "Boedo", "Berretín", "Nobleza de arrabal", "Flores negras", "Copacabana", "Tierra querida" y "Sueño azul". De Caro fue de los primeros en comprender que el destino del tango era la música -no el baile ni la canción- y avanzó en esa dirección, hasta donde le dio el aliento.
Nació en una vieja casona de la calle Piedad 1898 (hoy Bartolomé Mitre) un 11 de diciembre. Fue el segundo de 12 hijos. Sus padres -el músico de escuela, José De Caro De Sica y Mariana Ricciardi Villari- eran de origen italiano y estaban orgullosos de su ascendencia ilustre de poetas, literatos, políticos y artistas. Desde niño, a diferencia de su hermano Francisco, Julio tuvo una salud muy precaria. Cuando la familia se hizo más prolífica, se mudaron, primero a la calle Bolívar y, después, a Defensa al 2000, en donde el padre instaló un conservatorio que, además, tenía un anexo de casa de venta de partituras e instrumentos musicales. Con su hermano Francisco iniciaron sus estudios musicales con el padre y, luego, tomaron clases con David Boglia. Posteriormente, Julio estudió violín con el maestro Francassi. A partir de 1909 los hermanos comenzaron a dar recitales de música clásica en salas prestigiosas.
1913
La familia se mudó a la esquina de Catamarca y México. Julio comenzó el secundario en el "Mariano Moreno" y, junto a su padre, empezó a dar clases de teoría y solfeo.
1915
Le pidió al empresario De Bassi (amigo del padre) participar en la orquesta de la compañía de zarzuela como segundo violín para el teatro "Lorea" (actual Liceo). Le rogó además que no le contara a su padre ya que éste tenía aversión por la música popular y quería que sus hijos sólo tocaran música "en serio". El secreto no fue guardado: su padre lo obligó a devolver los 5 pesos que había ganado esa noche por tocar y lo castigó con 8 días a pan y sopa en un rincón.
1917
Gracias a la ayuda de sus amigos, logró tocar en la orquesta de Roberto Firpo, en el Palais de Glace. Firpo le ofreció el violín y De Caro tocó "La Cumparsita". Después de verlo, Eduardo Arolas ("El Tigre del Bandoneón") lo invitó a tocar en su orquesta. Así, se incorporó al cuarteto, que quedó conformado por ellos dos más Rafael Tuegols y José María Rizutti. Con este grupo estrenó su primer tango: "Mon Beguin". Su padre decidió poner punto final a las correrías de Julio. Una madrugada lo esperó en la puerta de la casa y el joven tuvo que confesar la verdad. Indignado, don José le preguntó si quería ser un buen médico o un vulgar tanguero. Ante su elección por el tango, su padre lo echó de la casa y Julio se fue a vivir con los abuelos. Se encaminó definitivamente hacia el tango y tocó con Arolas durante dos años.
1919
De Caro y Rizutti se separaron de Arolas por cuestiones de dinero. Se unieron a Pedro Mafia y José Rosito. Formaron un cuarteto que debutó en El Parque de Talcahuano y Lavalle. Luego, Julio pasó a tocar el violín en la orquesta de Osvaldo Fresedo. Con él y en el Casino Pigall tocó durante más de un año.
1921
Se casó en Uruguay y tuvo un breve matrimonio del cual nació su única hija, Beatriz.
1922
Se radicó en Montevideo como primer violín de la orquesta del bandoneonista Minotto Di Cicco. Allí estrenó los tangos de su autoría: "La Farándula", "Maridito Mío" y "Milonga Corrida". Luego, lo contrataron para tocar con un cuarteto por mucha más plata que a sus compañeros. Pero Julio renunció a ese privilegio y repartió el dinero con sus compañeros en partes iguales, formando una sociedad corporativa.
1923
De vuelta en Buenos Aires, heredó el sexteto de Juan C. Cobián. Formó luego su famoso sexteto con Francisco De Caro, Emilio De Caro, Pedro Maffia, Luis Petrucelli y Leopoldo Thompson. En 1924 comenzaron a tocar en el Café Colón de Avenida de Mayo. El Conde Chikoff los salvó de las penurias económicas: les ofreció una fortuna para tocar en sus tés danzantes.
1925
Tocó con su orquesta en el Palais de Glace en una recepción protocolar que le brindó la aristocracia porteña al Príncipe de Gales. El director de la empresa discográfica Víctor, Mr. Scheney, le regaló, como reconocimiento a la venta de sus discos, el novedoso y revolucionario violín corneta, que le daría un sonido aún más personal a sus interpretaciones.
1926
El presidente Marcelo T. de Alvear se declaró su admirador. Como retribución, De Caro compuso "Guardia Vieja", dedicado al presidente y que se convirtió en el éxito de la temporada.
1927
En abril realizó con el sexteto una gira por Brasil y estrenó los tangos "Copacabana", "Tierra Querida" y "Olimpia". Tuvo tanto éxito que se quedó hasta fines de septiembre.
1931
Se embarcó rumbo a Europa. Se presentó en Niza. Allí tuvo como público a Carlos Gardel, que, desde su mesa, ofició de "presentador", y a Carlos Chaplin, que bailó el tango "El Monito". Pasó luego a Montecarlo, Cannes, Italia, Turín, Génova y Roma. Cambió la imagen de los tangueros argentinos "for export", que cantaban vestidos de gauchos, por un elegante smoking. La gira terminó en París, donde fue invitado por el Barón Rotshchild para actuar en dos grandes recepciones en las que estuvo presente Aga Khan.
1932
Amplió su orquesta y comenzó una etapa nueva, con arreglos orquestales que incluyeron instrumentos de viento-madera, viento-metal y percusión.
1937
Actuó en Viña del Mar (Chile), dirigiendo su Orquesta Internacional Melódica. La cantante era Paloma Efrón "Blackie" y el chansonier, Edmundo Rivero. Ya en Buenos Aires, apareció su padre después de 20 años de ausencia, al finalizar un concierto en el Teatro Ópera. Con lágrimas en los ojos, le pidió perdón. Padre e hijo se reencontraron. Entre 1937 y 1940 De Caro grabó algunos tangos, como "Derecho viejo" y "Fuego". En ellos transformó su agrupación tradicional y dio lugar a la incorporación de nuevos instrumentos que modificaron su inconfundible acento tanguístico.
1940
Volvió con el ritmo y la característica que le dieran fama y prestigio y desechó las innovaciones sinfónicas que había realizado. Con su orquesta inauguró el casino de Mar del Plata.
1946
Oponiéndose a ciertos proyectos que perjudicaban a los músicos, encabezó un movimiento que derivó en una gran huelga, a la que se sumaron artistas, locutores y escritores.
1950
Volvió a actuar en Radio El Mundo, pero, al ser boicoteado por el director artístico de la emisora, decidió retirarse.
1953
Ante la instistencia de sus amigos se presentó en Radio Belgrano. Por problemas con la emisora, De Caro optó, ahora sí, por retirarse.
1959
Se casó en segundas nupcias con Cora Ambrosetti.
1965
Ben Molar, que había comenzado su lucha para instaurar el 'Día Nacional del Tango', lo convenció para que volviera a escribir un tango. Junto con Nicolás Cócaro hizo entonces "Un silbido en el Bolsillo" para los "14 con el Tango".
1975
Otra vez Ben Molar lo convenció de componer. De este trabajo, junto con Ernesto Sábado, Cátulo Castillo, Florencio Escardó y Leopoldo Díaz Vélez entre otros, salió el disco "Los 14 de Julio De Caro".
1977
El 11 de diciembre, al cumplir 78 años y, en conmemoración al primer 'Día Nacional del Tango', le hicieron un homenaje en el Luna Park. Participaron todas las orquestas y todos los cantantes de la época. De Caro lloró ante 15 mil personas que le cantaron el feliz cumpleaños. Fue la última vez que estuvo arriba de un escenario.
1980
La familia se fue de vacaciones a Mar del Plata con Julio ya muy enfermo. El 11 de marzo falleció.
1982
Bel Molar logró que sus restos fueran trasladados a Buenos Aires, junto al otro hombre que revolucionó el tango, su hermano Francisco.

Roberto Cambaré

 Nació en Balcarce en el año 1925, siendo su verdadero nombre Vicente Cambareri. 
Actualmente vive en Mar del Plata Autor y compositor de temas folclóricos, conoció el éxito masivo con su zamba Angélica”. 
Roberto Cambaré, adoptó su seudónimo por consejo de Horacio Guarany, a quién acompañó con la guitarra al iniciar su carrera profesional. Guarany, grabó “Angélica”, “Paisaje Sureño” y “Guitarra amanecida”, haciendo que los temas de Cambaré fueran conocidos en todos los ámbitos. En su doble función de autor y compositor, Cambaré ha realizado numerosas piezas folclóricas en las que une una respetuosa fidelidad a las formas de nuestro folclore, con el aditamento de melodías propias -únicas por su belleza y armonía- a letras plenas de auténtica poesía.
 Balcarce no se ha olvidado de uno de sus hijos dilectos, imponiendo el nombre de “Roberto Cambaré” al escenario del Anfiteatro “Saverio Bonazza”, del Cerro “El Triunfo”. Escribió en 1979 su autobiografía. El libro se llama “Cholito y yo”. A continuación transcribiremos parte de un reportaje a Roberto Cambaré extraído de www.elpatiocriollo.com.ar en el que se cuenta la historia de Angélica. (Una nota de Bernardo Noel) ¿Usted es Argentino? - Si señor. Y de Balcarce, el pueblo de las papas y del “Chueco” Fangio … Su verdadero nombre es Roberto Cambaré? No. Ese es mi seudónimo. Me llamo Vicente Cambareri, como mi padre. Horacio Guarany -a quien le debo practicamente todo lo que soy- es el que me sugiró tal seudónimo artístico. La popularidad que tengo es obra, pues, de Horacio Guarany, y quiero destacarlo y reconocerlo. Fue mi padrino. Me llevó con él como guitarrista, en 1959. Yo hacía ritmo en su conjunto, lo mismo que Tito Veliz; y Rodolfo Ovejero -hoy solista- hacía la primera guitarra ANGELICA: COMO Y CUANDO NACIO ESTA ZAMBA ¿Cómo nació “Angélica”.-¿Hay alguna motivación sentimental, privada, en el origen de esta zamba, o todo es imaginación? Existe, en realidad, ese puebito de Cordoba que se menciona en la letra? - Todo es rigurosamente cierto, aunque magnificado por el recuerdo. Quien ama exagera tanto los dones como el desdén de la amada. Cuando convierte su recuerdo en poesía. Yo viví en Salsipuedes –es el pueblito de Córdoba de que habla la zamba-, hace por lo menos 12 años. Era y sigo siendo soltero. Conocí allí a una niña morocha, de cabellos largos flotando sobre la espalda, no muy alta, delgada, un lindo tipo de criollita. Nos entendíamos con los ojos, mas que hablarnos. Fue un idilio de un mes, pues ella –verdaderamente- volvía a Buenos Aires. No hubo enojo oficial, pero si cierto distanciamiento entre los dos. Se llamaba como en la zamba: “Angélica” - No le parece que hay cierta crueldad en la letra que usted ha compuesto, por parte de la dama? La metáfora del águila, por ejemplo … - Puede ser, pero, como le comentaba antes. Todo está magnificado por la distancia y el recuerdo. Es mas bien un reproche amoroso. El enamorado –le repito- aganda tanto el desdén como los favores; los magnifica - ¿En qué instante nació su zamba “Angelica”, que tan grande popularidad alcanzó? ¿Dónde estaba usted cuando la compuso? ¿Cual es su metodo de trabajo? - Estaba en Mar del Plata, exactamente en el paraje denominado “El Gaucho”, un poco en las afueras de la ciudad, cerca del monumento al gaucho, en la casita que construí con mis manos. La casa tenía y tiene unos hermosos rosales que –como albañil- retiré de una construcción en que había que levantar un muro, y solicité me dejaran llevar esas plantas. Mi madre vive allí, donde se distrae cultivando y cuidando el jardín. Antes, era mi casa de soltero. Siempre venía mi madre a visitarme. Durante una mañana –era en el otoño de 1958- ella llegó y se puso a cebarme mate. Le hice escuchar “Angélica” que acababa de componer casi de un tirón, cosa que casi nunca me sucede, pues siempre trabajo mucho mis composiciones. Las memorizo y las trabajo hasta llevarlas a la guitarra. Las silbo, en fin. Cuando una melodía o frase me han impresionado bien, no la olvido más. Si la olvido, en cambio, pienso que es porque no tenía mucho valor - Los folkloristas ortodoxos critican “Angelica”. Dicen que no responde a las formas clásicas de la zamba.- ¿Qué puede contestar usted de esto? - Yo no hago folklore, sino música popular de raíz folklórica. Creo que lo que no evoluciona se parece a una laguna y lo que evoluciona, a un río. La laguna tiene las aguas estancadas. El río renueva su caudal. Yo no creo en modo alguno hacer folklore puro cuando hago una zamba. Los autores que componemos ahora, es como si hiciéramos retoños nuevos en una planta cuya raíz esta metida en el folklore. Pero no es, en modo alguno, folklore puro, ya que está hecho. Lo que hacemos ahora es una consecuencia del folklore. Y sin desconocer la gran labor de los precursores - Chazarreta, Gómez Carrillo, los hermanos Abalos, etc.- creo que el gran impacto del folklore se logró con las formas nuevas, que prendieron en la juventud, tras lo cual las viejas formas clásicas y prestigiosas volvieron a ser aceptadas. En cuanto a como nació “Angélica” voy a puntualizarle algo más. A pesar de ser una cosa tan chica como puede serlo una canción popular – que no requiere un plan previo, como lo exijiría un tratado de psicología, por ejemplo-, trabajé con un verdadero plan… Me preocupé por escribir una zamba con versos terminados en palabras esdrújulas. Ello obligaría a componer una melodía diferente, sincopada. Las primeras palabras que se me ocurrieron fueron “Angélica” y “Córdoba”, ambas esdrújulas. Escribí una pequeña lista de palabras esdrújulas, eligiendo alguna que pudiera servirme para la letra. Luego fui dando forma a todo ello, dentro de lo popular. Habitualmente, trabajo simultáneamente en letra y música. Silbo un trozo, le aplico una letra, sacrifico letra o música, según sea necesario, para quedarme con lo mas bello. Pero “Angélica” nació con las particularidades que le cuento… En aquello otoño, a eso de las 10 de la mañana, en 1958… Como bien señala Rubén Giménez (otro duende y gran colaborador de este blog) “Don Roberto” se ve que tiene cierta pasión por las palabras esdrújulas, ya que también es autor de otra zamba “Tú” en la que también hay gran cantidad de estas palabras. A continuación transcribimos la letra: Tímida, dulcísima eres tú marchita tus ojeras un incendio de pasión eres todo, todo, lo más bello y natural el aire, el mar, la luz, la noche, el sol y aún eres más porque eres bien, el mismo bien, fuente de amor, madre de Dios, Mujer... Príncipe romántico y gentil por tí quisiera ser y así colmar tu sueño azul, para la tersura de tus manos sin quietud y para tu sentir canción de fe, de amor,de sol, de espuma, sí, mi bien, mi bien, una canción por tí quisiera ser... Cándida paloma enamorada, embriágame con la música de tu corazón... Bésame en silencio, bésame, que sobre mi boca trémula tus besos serán himnos de luz... que de nuestros labios, sobre la cruz dejar quiero mi ruego, mi diosa eres tú... Pétalos y lágrimas besé la noche que en mi boca fué pasión tu soledad... y ese llanto tuyo floreció con la canción que con mi voz te grita: amor, amor!, porque eres tú la ardiente flor de tentación, quiere pecar mi ciego corazón... Déjame y olvídate de mí si sólo un hombre soy pues para ti quisiera ser río, claro río y empapándote la piel entrar en el misterio de tu ser que candorosa guardas tú, tan sólo tú, flor virginal de amor y juventud...

lunes, 24 de abril de 2017

Abel Fleury

Fleury nació en Dolores, provincia de Buenos Aires, el 5 de abril de 1903. Provenía de una familia trabajadora; su madre, Juana Peón, planchadora, y Francisco el padre, hombre "de mil oficios" se ganaba la vida como panadero. A los 11 años le brotó la vocación musical; al pasar por la peluquería del pueblo sintió el sonido de una guitarra paisana que se le prendió al recuerdo para toda la vida. Desde ese instante le insistió a su madre para que le comprara una guitarrita. Y ella le dio las primeras lecciones, pasándole los tonos de un estilo y una milonga
Desde ese momento, hasta el fin de sus días las seis cuerdas se convirtieron en una pasión desvelada. Más tarde fue consolidando conocimientos en contacto con músicos populares de Dolores y otros intuitivos que pasaban por allí. Con el tiempo el destacado músico argentino Honorio Sicardi le dio lecciones de armonía. A los 20 años abandonó su pueblo y también se le despertaron las ansias de andar caminos. Residió alternativamente en Mar del Plata, Tres Arroyos, Tandil, La Plata, Buenos Aires, dando conciertos y lecciones a numeroso alumnado
En 1933 se radicó en Buenos Aires, dándose a conocer por todo el país gracias a la generosidad de Fernando Ochoa que lo hizo participar en sus audiciones radiales. En ese momento comenzó múltiples y variadas actividades realizadas en corto tiempo Con su guitarra misteriosa ofre~ ció conciertos individuales por todo el país, en los rincones más insólitos. Además de hacer los fondos musicales de los poemas que recitaba Ochoa, creó y dirigió los famosos escuadrones de guitarras, constituidas por entre 12 y 15 intérpretes.
Luego participó en los fines de fiesta" de las obras teatrales de Claudio Martínez Paiva: "Joven, viuda y estanciera" y "Ya tiene comisario el pueblo", participando junto a las primeras figuras de la escena nacional como Eva Franco, los actores Santiago' Arrieta, Marcos Kaplan, Pedro Tocci, Malvina Pastorino, Tita Merello, y otros.
Por corto tiempo formó el Cuarteto Popular Argentino con Sebastián Piana (piano), Pedro Maffia (bandoneón) y Angel Corletto (contrabajo). Sus giras internacionales comenzaron en 1948; primero actuó en Chile, luego Uruguay y Brasil, país éste que recorrió en casi toda su extensión penetrando incluso en la selva del Matto Grosso. Finalmente Europa: España, parte de Francia y Bélgica, Portugal.
Fleury fue uno de los primeros difusores de la música latinoamericana en el continente europeo, interpretando autores nacionales como Adolfo Luna, Pedro Herrera, Gómez Crespo, Tremsal, Juan de Dios Filiberto, Joaquín López Flores, los paraguayos Agustín Barrios, Félix Pérez Cardozo, Pablo Escobar, los uruguayos Eduardo Favini, Rubén Menéndez, Isaias Savio, Martínez Oyanguren. Héctor G. Costa, los brasileños Alberto Scupinari, Villa Lobos, Dilermando Reis, Lorenzo Fernández, el boliviano Eduardo Caba y Antonio Lauro de Venezuela. En su repertorio también incluía autores clásicos: Bach, Mozart, Haendel, Sor, Tárrega, Schubert.
Fleury fue un constante caminador, con su instrumento, por los senderos del país y el mundo. Realizó sus conciertos en el exterior por medios propios sin ningún tipo de ayuda oficial. Recorrió parte de Europa en los años 52 y 53, dejando un gran recuerdo en todos los lugares que visitó, dando un gran ejemplo de humildad y talento.
En España el gran musicólogo y crítico de arte español Eduardo López Chavarri, sostuvo: "Su concierto fue una magnífica lección de estilo. Sugerencias maravillosas nacían de su encordado que en sus manos vuelve a ser el instrumento misterioso que apenas desde el gran Tárrega nos es dado oír" (diario "Las Provincias", 12/2/53). Este músico bonaerense no fue un folclorista, sino un artista de formación clásica, sin embargo con su talento supo traducir fielmente el espíritu de la pampa húmeda y darle trascendencia universal a través de sus melodías. Por ello en los años 30, cuando nos visitó el gran poeta español Federico García Lorca, en una reunión donde también se encontraba Ochoa, oyó interpretar al guitarrista temas de su repertorio. Cuando terminó, el lírico español lo estrechó en un abrazo y le dijo:"¡Chico,tú no perteneces a América sino al Mundo!". Esa trascendencia universal se reflejó en hechos insólitos: "Estilo Pampeano" una de sus obras cumbre figura desde hace más de treinta años como composición obligatoria en la Escuela Musical de Tomsk, Siberia, Rusia. El autor nunca estuvo en ese país.
Poetas de gran nivel como los uruguayos Yamandú Rodriguez y Víctor Lima le brindaron sus mejores versos. Yamandú afirmó en una glosa: "Abel Fleury no es un guitarrista más, es la guitarra toda,, por donde se aroma el alma de la patria". Pedro Boloqui de Chascomús también le dedicó sentidas décirnas, lo mismo que el tucumano Emilio Rubio. A ellos se suma el cantor y payador oriental López Terra, y el cantor y compositor santiagueño Rodolfo Ovejero. El pringlense Lorenzo Girola -fallecido hace pocos años?, cuando murió el músico dolorense, compuso el triste "Adiós a Fleury", para guitarra solista, una página muy sentida. últimamente Argentino Luna lo evoca en su milonga "Patrón del Clavijero".
El 9 de agosto de 1958, a los 55 años de edad, este gran sensitivo partió de la vida. Cuarenta años se cumplen de su deceso; en forma asombrosa el arte de Fleury sigue conquistando nuevos y lejanos horizontes. Su música sigue sonando más allá del olvido y la indiferencia, latiendo eternidades.
Articulo de Héctor García Martínez publicado en la revista "De mis pagos" en 1995

viernes, 14 de abril de 2017

POR LA VUELTA: con Karen Arranz y Gaby "la voz sensual del tango" en Bahía Blanca

El sábado 22 de abril a las 21,30 hs se presentará en el Teatro Municipal de Bahía Blanca el espectáculo “Por la Vuelta” donde se conjugará el tango y el folklore con dos de las más importantes voces que ha dado la ciudad en los últimos años.

Karen Arranz y Gaby “La voz sensual del tango” ofrecerán lo mejor de su repertorio en una velada inolvidable donde no faltarán invitados y baile. El decidor Alejandro Lavigne, los bailarines Natalia Gastaminza y Gustavo Rodríguez, Yasmila Regueiro y Sergio Barriga completarán el elenco.
“Hace tiempo quiero unir los dos grandes géneros nacionales, el tango y el folklore, en una función musical; creo que en Karen y Gaby encontramos una dupla que nos representa de la mejor manera. Bahía Blanca tiene grandes valores que hacen nuestra música, en este caso elegí a dos mujeres jóvenes, bien distintas, que se llevan muy bien debajo del escenario e intentarán sacar lo mejor de sí sobre las tablas junto a excelentes bailarines. Es una propuesta interesante que, sin duda, será del agrado de la gente que concurra”, aseguró José Valle, productor del espectáculo y director del Ciclo Bahía Blanca NO Olvida.
Las entradas anticipadas están a la venta en la boletería del teatro con un importante descuento del 20%, beneficio que se extenderá a los jubilados hasta el día de la función
Karen Arranz: Cantante, guitarrista, autora y compositora, nació en Coronel Dorrego el 17 de febrero de 1975. Tuvo su primer acercamiento a la guitarra cuando tenía 3 años.
Su primera actuación fue integrando Hermanas Arranz, junto a Verónica y Azucena. El trío se nutrió de música pampeana puliendo coplas que desde pequeña supo hacer suyas con simples tarareos en el jardín de infantes Nº 2 de El Perdido o la primera caricia guitarrera en la Escuela Nº 4.
Grabó varios discos, entre los que se destacan A nuestros padres, Personalidad y talento, Así le canto a mi gente o el grabado, con el maestro Alberto Manarino (primera guitarra de Carlos Di Fulvio), Milongueo del ayer .
Participó de un disco que representa al canal Argentinísima Satelital de Buenos Aires, llamado Las nuevas voces del interior.
Se perfeccionó en el Conservatorio Provincial de Música de Bahía Blanca. Fue revelación Cosquín '99 y de la Yerba Mate Playadito en Apóstoles, Misiones.
Condujo durante 20 años el programa Entre nosotros, por Radio Nacional Bahía Blanca,
Gaby “La voz sensual del tango” es una de las más exitosas representantes del tango joven, con estilo, imagen y repertorio innovador que, sin salir de la línea clásica, deja su personal impronta en espectáculos, grabaciones e incursiones audiovisuales.
La morocha busca innovar el tango en cada una de sus presentaciones con vestuario poco convencional, tangos rescatados del olvido e interpretaciones “tangueras” de canciones provenientes de otros géneros.
Se ha consolidado como la cantante de tangos del momento, por su belleza, sensualidad, y espectacular voz.
Actualmente está trabajando en la producción de su séptimo trabajo discográfico.
Gaby es una “rara avis” dentro del género del 2x4 es compositora, escritora, guionista, conduce su programa radial desde hace 12 años y es Lic. en Ciencias de la Comunicación.

viernes, 31 de marzo de 2017

Luis Domingo Berho


Nació el 4 de agosto de 1925 en San Manuel, Partido de Lobería,hijo de María Rochford (de ascendencia irlandesa) y Juan Berho (de ascendencia vasca) nació en un humilde hogar rural de San Manuel, en Lobería. 

Su padre murió a poco de nacer él y la familia se trasladó entonces al paraje Cerro de la Guitarra, en las vecindades de San Manuel, donde cursó solo hasta el 4° grado primario, pues en aquel entonces en las zonas rurales no se enseñaba más que hasta ese nivel. Aun así, desde niño, sintió atracción por los versos y el conocimiento en general.1A los 17 años abandonó su hogar y comenzó a recorrer numerosos pagos, como Monte, Balcarce, Mar del Plata (llevado por el servicio militar obligatorio, que incluyó un fugaz paso por Bariloche) , Bahía Blanca, San Justo, Navarro y otros, sin retornar nunca a Lobería.
Adhería a los hombres de las estaciones de tren que realizaban el trabajo golondrina. Le interesaba más este tipo de tareas, como la de estibar bolsas con el material cosechado. El linyera era habitual en estos lugares, y solía haberlos anarquistas, que llevaban algún libro. Al juntarse Berho con ellos, estos le transmitieron el gusto por la lectura, hasta el punto de que llegó a leer, siendo chico, obras del arte clásico europeo, como la Divina Comedia. Pero en sus obras prefirió utilizar la forma de hablar más popular en las áreas rurales, que era la décima del Siglo de Oro Español. Esta forma difícil, con rimas en palabras consonantes (a partir de la última vocal acentuada) con un entramado complicado pero muy usado popularmente por payadores, y a su vez por letrados, era dominada por Berho, quien buscaba la perfección de la palabra, que esta fuese rica y poco común en el uso, y que él ubicaba en el lugar preciso para dar con la rima en forma coherente.
Fue recién a los 28 años, en 1954, que realizó su primera publicación en Mar del Plata, Cortando Campo, siguiéndole, recién en 1972, Puerta a Juera publicado en Buenos Aires.
En Mar del Plata conoció a Roberto Cambaré, máximo exponente letrista de la década del 60. En 1968 el cantor Víctor Velásquez grabó un disco para el sello Odeón en el que incluyó el tema Las dos aves de Berho.
Durante la década del ’70 su nombre comenzó a hacerse muy conocido de la mano de diversos cantores; como Argentino Luna, que le grabó Tambo (en un fragmento) y también Visita, y el correntino Francisco Chamorro, quien musicalizó algunos de sus temas, que iban a cobrar fama al ser cantados por Alberto Merlo, quien le grabó al menos siete temas, entre ellos las milongas de Lobería y Estación de Vía Muerta.
Falleció un 26 de septiembre de 1992 San Justo, Provincia de Buenos Aires.