lunes, 15 de abril de 2013

VAMOS, QUE ESTÁ ESPERANDO BARQUINA....


Su verdadero nombre era Francisco Antonio Loiácono y por su forma particular de caminar los amigos lo llamaban "Barquinazo", apodo que el mismo Loiácono acortó luego a "Barquina". Fue partícipe fundamental del grupo de amigos que logró recomponer la amistad entre Gardel y el también famoso "Carlos de la Púa".
Le escribieron dos grandes un tango, Aníbal Troilo y Cátulo Castillo, se llama "A Homero" y, como su título lo indica, está dedicado a quien fuera considerado por muchos como el más conspicuo integrante del Parnaso de nuestra música más popular, Homero Manzi, santiagueño de origen y porteño por adopción.
En sus estrofas se menciona a varios personajes de los cuales uno resulta prácticamente desconocido para casi todos los oyentes, por muy devotos del tango que fuesen, cuando dice:
Vamos, vení de nuevo a las doce.../ Vamos, que está esperando Barquina...
Vamos ¿no ves que Pepe esta noche,/ no ves que el Viejo esta noche no va a faltar a la cita....
Pepe y el Viejo se refieren a José Razzano, el muy conocido uruguayo que hacía la primera voz en el dúo con nuestro Carlos Gardel. Pero ¿quién era ese Barquina cuya personalidad muy pocos iniciados conocen?.
Estando poco tiempo atrás en Córdoba encontré un trabajo al respecto que me aclaró estos aspectos, al menos para mí desconocidos.
Barquina fue en su momento uno de aquellos personajes que caracterizaron a la singular fauna de los comienzos de la historia del tango, ambiente tan bien tratado por Borges en varias de sus obras más conocidas. Su verdadero nombre era Francisco Antonio Loiácono y por su forma particular de caminar los amigos lo llamaban "Barquinazo", apodo que el mismo Loiácono acortó luego a "Barquina".
Fue partícipe fundamental del grupo de amigos que logró recomponer la amistad entre Gardel y el también famoso "Carlos de la Púa", disgustados a raíz de un comentario negativo que este había escrito cuando el Zorzal cantó una canzoneta en pésimo italiano, artículo periodístico que su autor tituló "¡Largá la mandolina, Carlitos!".

DOS TANGOS MUY CONOCIDOS

También fue Loiácono el autor de las letras de dos tangos muy conocidos, "El cantor de mi barrio" y "N. P.", grabados por Troilo con la voz del "Polaco" el primero, y el otro con Raúl Berón.
Petit de Murat menciona en "La noche de mi ciudad" (Editorial Emecé, Buenos Aires, 1979) que en cierta oportunidad el popular Barquina conoció al entonces Coronel Juan D. Perón y, con su habitual desparpajo le dijo "...si a Ud. no le diera por la política, ¡qué cuadro con las minas!, con su pinta trabajarían para Ud. más de las que tuvo el Gallego Julio" (este "Gallego Julio" era uno de los más famosos delincuentes que actuaban de guardaespaldas de los caudillos políticos de Avellaneda y La Plata, en las décadas del 20 al 40).
Es que el tal "Barquina", un "gomía" muy querido por su carácter tan desinhibido, no alcanzaba a reconocer las barreras convencionales en el trato con las demás personas, por importantes que estas fueran, las que al final terminaban conquistada por su insólita espontaneidad. No hay dudas de que fue una figura singular que Castillo y Troilo hicieron pasar a la inmortalidad en su homenaje al gran Homero Manzi, como un integrante más de esa pintoresca barra de bohemios y soñadores que alcanzaron a crearse un mundo propio al ritmo del dos por cuatro, hoy reconocido en todo el mundo como la más representativa música popular argentina.

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