domingo, 10 de junio de 2012

Lucio Passarelli y su exitoso “Después del silencio”



Anoche se presentó el último disco de Lucio Passarelli titulado “Después del silencio” en el Auditorio de la Universidad Nacional del Sur. La inclemencia del frío no impidió que más de un centenar de personas fuera a deleitar sus oídos con el ensamble perfecto de ocho músicos y la cantante Susana Matilla.
21.10 ingresaron al escenario Julián Mansilla (bandoneón), Alejandro Cuomo (violín), Pinky Fernández (contrabajo) y Lucio Passarelli (piano, arreglos y dirección) para interpretar las tres primeras piezas instrumentales: “París otoñal” de José Libertella, “Después del silencio” de Osvaldo Piro y “Generación 80” de Omar Valente. Culminada esta última, Gaby “La Voz Sensual del Tango”, que ofició de presentadora, dio la bienvenida a los presentes y dio paso a la inseparable cantante de Lucio: Susana Matilla, que el mes entrante cumple 21 años a su lado en su carrera artística.
Susana realizó una evocación de la talentosísima Eladia Blázquez con tres de sus composiciones: “Somos como Somos”, “Sin piel” y “Porque amo a Buenos Aires”. Siguieron versiones instrumentales de “Responso a mi viejo”, obra de Passarelli que impactó en el público por su riqueza musical y marcados matices de los cuatro instrumentos que parecían recitar en cada frase una poesía, y la primera parte del espectáculo culminó con una selección de tangos de Julio De Caro.
Fue el momento entonces de dar paso a cuatro músicos más que participaron del disco y potenciaron al cuarteto con pulcrísimas y sentidas ejecuciones: Paolo Miserocchi (violín solista), Natalia Arce (viola), Diana Jakubowicz (violoncello) y Adriana Fernández (flauta).
El repertorio de esta segunda parte estuvo compuesto por: “Mi Buenos Aires querido” (Gardel- Le Pera),  “Invierno porteño” (Piazzolla), “El aguante” (Passarelli), “La última curda” (Troilo y Castillo), “El gordo triste” (Piazzolla y Ferrer), “Balada para mi muerte” (Piazolla y Ferrer), “Buenos Aires hora cero” (Piazzolla), “Preludio a mis nietos” (bellísimo tango que Lucio le dedicara a León y Ciro), “A la distancia” (Piro y Passarelli) y dos bises a pedido del público que no cesaba de aplaudir deseando que el show no acabara: “Adiós nonino” (Piazzolla) y “A fuego lento” (Salgán).
Sin duda quedó demostrado, una vez más, que la calidad artística y musical de la ciudad es de un nivel extraordinario. Los arreglos de Lucio, sin decir palabra, invitaban a dejar volar la imaginación y sentir el frío de las estaciones de Piazzolla, la melancolía y tristeza de recordar al viejo o la emoción y felicidad que traen los nietos. Cada interpretación de los grandes músicos que se dieron cita anoche fue en conjunto mucho más que la suma de sus individualidades, quizás por el talento de Passarelli a la hora de escribir cada parte, quizás por su gran trabajo de dirección, quizás por el enorme profesionalismo de los ejecutantes, quizás por todas esas razones, o por ninguna de ellas, pero lo cierto es que las casi dos horas que el público pudo disfrutar del espectáculo hicieron meya en sus corazones y sensibilidad.
Un párrafo aparte merece la cantante Susana Matilla, pasión y garra en el decir del tango, que lució interpretaciones cargadas de emoción, a la vez que demostró ser el ensamble perfecto con Passarelli y sus formaciones: “¡Se van a cumplir 21 años que estoy al lado de Lucio! A mí me gusta el tango que él hace y a él le gusta cómo yo lo canto. Cuando arma los arreglos ya sabe cómo va a ser mi interpretación por lo que siempre los hace a mi medida”, dijo la cantante emocionada por la mística que había desde un comienzo entre bambalinas. Susana es una excelente intérprete, pero además, merece especial destaque su solidaridad con los colegas, la calidad humana que demuestra sobre y debajo del escenario, lo que prueba que los celos profesionales y la competencia son una cuestión de pocos.
Lucio agradeció a quienes colaboraron en la concreción del disco y la puesta de su presentación: Instituto Cultural de BB, Fondo Municipal de las Artes, Royaltex, Lucaioli, Universidad Nacional del Sur, Dandy Producciones (prensa y difusión), Martín Baretta (fotografía), Maite Valiente y Javier Canossini (diseño y arte), Eduardo Del Gobbo y Juan Cerana (sonido) y a los músicos que dedicaron horas de trabajo para lograr la exquisita producción en el disco y el espectáculo.
¡Qué orgullo contar con músicos como Lucio Passarelli y todo su equipo en la ciudad de Bahía Blanca, posible capital del tango de la Provincia de Buenos Aires!

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