jueves, 22 de diciembre de 2011

A partir de su debut con la orquesta de Osvaldo Pugliese y por espacio de más de cincuenta años, el cantor Jorge Vidal ocupa un preponderante lugar en el consenso de quienes valoramos a las figuras más sobresalientes de la canción porteña.
Con sus padres, Estanislao Vidal y doña Damiana Lucero, transcurre su infancia en el barrio de Caballito. Inicia su educación primaria en la escuela de Canalejas y Pujol, que complementa con estudios de canto y guitarra en el Conservatorio Marini.
De muchacho, comienza a trabajar en una empresa de venta de automóviles. Por esos años, también, es un buen deportista. Su inclinación al fútbol lo lleva a jugar en la quinta división del Club San Lorenzo (1942).
Continua sus estudios secundarios en el colegio Rivadavia y luego ingresa a la Escuela Militar de Río Santiago, y en el año 1947 es expulsado al producirse un fallido golpe de Estado contra el gobierno del presidente Juan Perón.
Su primer acercamiento al tango se produce en 1945 cuando, habiéndose fugado una noche de la escuela naval, se presenta en un concurso de cantores en el teatro Smart y obtiene el primer premio. Ello lo impulsa a encausar su vida como vocalista tanguero y, en 1946, forma dúo con Luis Peralta.
Debuta en la confitería La Paz, ubicada frente a las barrancas de Belgrano, ya utilizando su nombre artístico: Jorge Vidal. La noche del debut está signada por dos extraños acontecimientos: un clamoroso éxito ante una gran concurrencia, siendo Vidal un desconocido, en un lugar poco frecuentado por el público; el otro acontecimiento es el siniestro asesinato, esa misma noche, del propietario de la confitería a manos de un desconocido que, embriagado totalmente, le asestara una puñalada fatal.
Sobrepuesto, al cabo del tiempo, de tan extraño suceso, reinicia sus actuaciones en el Café Argentino, en el barrio de Chacarita, acompañado por el cuarteto de guitarras de Jaime Vila.
Su salto a la popularidad se produce cuando los bandoneonistas Osvaldo Ruggiero y Jorge Caldara, ambos músicos de la orquesta de Osvaldo Pugliese, lo oyen y quedan bien impresionados por el muchacho y se lo recomiendan al maestro. Una noche don Osvaldo accede a escucharlo y le propone su inmediata incorporación a la orquesta, sin realizar ninguna prueba. El otro cantor de Pugliese era Alberto Morán, pero nunca registraron un dúo.
Debuta con la orquesta en el año 1949 en el Racing Club de Avellaneda. Con Pugliese llega al disco y graba ocho temas para el sello Odeon.
A principio de 1951 se desvincula y continúa su carrera como solista, acompañado por las guitarras de los hermanos Remersaro, Rafael Moreno y Jaime Vila, iniciando sus primeras actuaciones en la tradicional confitería La Armonía de la calle Corrientes. Entre los años 1951 y 1955 graba seis temas con la orquesta de Argentino Galván.
A partir de junio de 1951 inicia un extenso ciclo de grabaciones para los sellos Pampa, Odeon, American Records (USA) y Ricky (USA). Desde junio de 1972 hasta 1974 graba para el sello Magenta. Tiempo después vuelve a grabar para los sellos Almalí y Lucero.
Cabe recordar sus actuaciones como primera figura en los cabarets "Maipú Pigall" y "Casanova", donde realizaba el show central alternando con Ángel Vargas, a la sazón también solista. En estos establecimientos actuaban las orquestas de Héctor Varela y Alfredo Gobbi y la San Francisco Jazz.
Tuvo exitosas apariciones a través de Radio Splendid y Radio Belgrano y también por televisión. Actuó también en cine, interpretando el rol protagónico de la película "El tango en París" (1956), junto a Olinda Bozán, Enrique Serrano y otros importantes artistas. Intervino en la obra teatral "Yo soy Juan Tango" (1957) y Francisco Canaro lo incorpora en su última comedia musical: "Tangolandia", siendo sus compañeros de elenco Tito Lusiardo, María Ester Gamas, Alba Solís, Beba Bidart y Juan Carlos Copes.
Viaja a los Estados Unidos en 1958 y actúa en el famosísimo "Show de Sullivan". Regresa en 1965, pero a raíz de la falta de oportunidades para los artistas tangueros, decide regresar a los Estados Unidos, donde permanece hasta 1969. Allí actúa en los escenarios más importantes: Carnegie Hall, Metropolitan Opera House, el hotel Sheraton y el Waldorf Astoria de New York. En los registros realizados entre los años 1966 y 1967, fue acompañado por músicos estadounidenses y en algunas ocasiones por la orquesta de Enrique Méndez. Como dato complementario, también grabó en España "El día que me quieras", acompañado por la orquesta de Waldo de los Ríos (1970), siendo esta versión editada dos años después por el sello Magenta en Argentina.
En 1986 funda la Asociación Argentina de Cantantes, de la que es su actual presidente.
Como autor y compositor se destacan sus temas: "Cuando yo me vaya", "Palpitando el escolaso" y "Gripe liviana", entre otros
Jorge Vidal es un cantor de neto estilo gardeliano, no sólo por su fraseo, sino también por su estampa, de la que hacía gala en el hipódromo de Palermo, trajeado como lo hacía el Zorzal.

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