martes, 20 de diciembre de 2011

Nelly Vázquez: la última cantante de Pichuco

NELLY VAZQUEZ Y RUBEN JUAREZ

NELLY VAZQUEZ Y GABY
Con Troilo cantaba en un registro brillante, a él le gustaba mi voz bien arriba", explica con entusiasmo Nelly Vázquez, la última voz femenina que tuvo la orquesta típica de Aníbal Troilo. "Algunos me calificaron de gritona, pero no, mi voz era grande, potente; había estudiado vocalización con Bonesi, maestro de Gardel, y después me fui con una profesora del Colón. A Troilo le gustaba así. Yo le rogaba que bajara el registro, pero no quiso. Tenía una ternura y una generosidad muy grandes. Todo lo aceptaba. No te hacía notar lo que hacías mal. No puedo hablar así de los otros, aunque hayan sido buenos y me enseñaran.

¿Quiénes son "los otros"?

La primera orquesta, la de Astor Piazzolla, a la que tuve que sumarme como un instrumento más en el 61. Allí el cantante no tenía tiempo de modular como quisiera. Astor no se ocupaba tanto de sus cantantes, dejaba que se las arreglaran. Lo primero que me preguntó fue: "Usted, ¿lee música?". En cambio, Troilo, el día que me llevó al teatro, me vio temblorosa y me dijo: "No se ponga así piba, no es una prueba, usted ya está adentro". Troilo adaptó la orquesta a cada cantante.

¿Cómo empezó su relación con él?

El vivía a la vuelta de Patio de Tango. Yo cantaba ahí por la tarde. Mi papá me llevaba al Vesubio a tomar chocolate mientras esperábamos la entrada de cantantes como Vidal, Mauré y Julio Sosa. Troilo venía a tomarse un whisky y me escuchaba cantar con un cuarteto. Me acuerdo del día en que me llamó el almacenero (nosotros no teníamos teléfono) y me dijo: "Nelly, cruce y hable porque Troilo la quiere para una obra de tango"

En un disco aparecen fragmentos de la preparación de Madreselvas, un ensayo que duró más de seis horas. ¿No la agotaba su exigencia?

No. Era como un padre. Ese día Julio Alvarez Vieyra escondió micrófonos para que Troilo no supiera que estaban grabando. Troilo me hacía sentir una reina. Me decía la María Callas del tango.

¿Por qué dejó su orquesta?

El hacía rato que venía diciéndome —como a todos— que levantara vuelo solita. Yo llegaba a casa llorando y le decía a mis padres que Troilo me quería echar. Un día me animé a contárselo a Zita; quien le dijo a Troilo: "Mirá Pocholito lo que dice esta flor, esta reina, ¿por qué la angustiaste?" "Ella tiene que abrirse camino sola; el día que yo falte, ¿qué va a pasar?", contestó él. El 2 de enero del 69, en Mar del Plata, y le dije que no iba a cantar más. En el año 70 me contrataron para actuar en la temporada junto a Piazzolla y el cuarteto de Troilo con Elba Berón. Cuando Troilo me vio le dijo a Zita "Mirá Pocholita quién llegó, la nena, la princesa. ¿Cómo estás?", me dijo. Fue la primera vez que me tuteó. "¿Quiere que le diga cómo estoy? Mal, muy mal. Porque nunca más volveré a brillar cantando como en su orquesta".


Tuvo el privilegio de haber grabado con Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Astor Piazzolla y Mariano Mores. Es sin duda, una de las últimas estrellas de la canción ciudadana, con buena técnica, una voz de gran musicalidad y un registro de soprano que supo utilizar adecuadamente en su época con "Pichuco".
Nació en la ciudad de Morón, provincia de Buenos Aires, muy cerca de la Capital Federal. A los pocos años, sus padres se radicaron definitivamente en el barrio de Liniers. Su papá se llamaba José Vázquez e Isabel Rodríguez, su mamá, completaba la familia, su hermano mellizo Oscar Nelson.
Don José era un amante del tango y, de chiquita, la llevó a estudiar canto con el maestro Eduardo Bonessi, con quien estuvo durante 11 años. Luego siguió con la ex soprano del Teatro Colón, Marta Constante, con la que desarrolló su extensión vocal hasta lograr la potencia de una cantante lírica e integrar los coros de dicho teatro.
En 1957, se presentó en un concurso de voces nuevas, organizado por Radio Splendid y la revista Radio Film, dirigida por el cantor y luego periodista Emilio Roca, que también era dueño de la exitosa revista "Cantando". Salió segunda, perdiendo por un punto en la final con la cantante rosarina Carmen Martínez. Como premio firmó un contrato por un año en la radio, que fue renovado a su término. Después, debuta en la televisión por el canal 7, acompañada por un trío musical de notables intérpretes: en el piano Osvaldo Manzi, en bandoneón Eduardo Rovira y en contrabajo Enrique "Kicho" Díaz.
El ciclo televisivo es interrumpido en 1960, al ser requerida por Astor Piazzolla, recién vuelto de Estados Unidos, para cantar en su quinteto, junto con el trío de músicos mencionado. Inmediatamente graban un disco larga duración para la RCA-Victor: "Piazzolla. Bailable y apiazolado", en el que Nelly registra cuatro temas: "María", "Bandoneón arrabalero", "La casita de mis viejos" y "Cristal".
Al año siguiente, Mariano Mores la llamó para grabar con su Orquesta Lírica del Tango su tema "Viejo Madrid", en el sello Odeon. Pero su consagración definitiva se produjo el 1° de octubre de 1963, cuando graba "Madreselva", ya como integrante de la orquesta de Aníbal Troilo. Durante los tres años que estuvo con "Pichuco", tuvo de compañeros a Roberto Rufino, Roberto Goyeneche y Tito Reyes.
Grabó con Troilo 16 temas, destacándose las versiones de "Canción de Ave María", de Cátulo Castillo y Héctor Stamponi; "Barrio de tango", "Galleguita" y "Golondrinas". El último registro fue el 13 de abril de 1966, "Yo no merezco este castigo", de Roberto Cassinelli y Marcelino Hernández.
A partir de 1968, ya como solista, realizó importantes giras en el país y en el exterior. Luego, actuó con gran éxito en Buenos Aires, en el "Estaño de Pepe Basso".
En 1969 y 1972, graba dos LPs para el sello Microfón, con arreglos y dirección de Osvaldo Requena.
En el verano de 1973, cantó en el Hotel Rivera de Mar del Plata -compartiendo el espectáculo con Troilo, Pugliese y Goyeneche- y en el resto del año, en el escenario de "Malena al Sur". Luego, actuó con la orquesta de Francisco Rotundo, en su local tanguero del barrio de Villa Luro, junto a Floreal Ruiz y Alfredo del Río.
Nuevamente en la televisión, participó, con otros grandes intérpretes en "Grandes valores del tango".
En 1975, actuó en el Teatro Colón en el homenaje a Carlos Gardel, a 40 años de su desaparición, siendo la única voz femenina que participó en esa ocasión y fue acompañada por una orquesta que dirigió Héctor María Artola.
A partir de 1977 participó con la orquesta de Osvaldo Pugliese en diferentes locales, teatros, en televisión y fue invitada por el maestro para la grabación de un tango, en 1979, para el sello Odeon: "Mentira", de Francisco Pracánico y Celedonio Flores.
Al mismo tiempo, continúa actuando en la televisión y hace presentaciones junto al cantor Horacio Deval.
En 1983 graba un larga duración, para el sello RCA-Victor, titulado "Todo Buenos Aires", con la dirección orquestal de Raúl Garello. Luego emprendió una importante gira por toda América, acompañada por la orquesta de Antonio Garcés.
En 1985 participó, junto a Carlos Acuña, Hugo Marcel, Antonio Tormo y el recitador Héctor Gagliardi, en la grabación de una opera tango que recuerda la vida de Eva Perón, titulada "Volveré y seré millones", sobre textos de Miguel Ángel Jubany y música de Roberto Pansera y Domingo Federico. En esta obra Nelly interpreta la figura de Evita.
Después emprendió una nueva una gira, actuando en Colombia, Venezuela, terminando en Miami (EEUU), junto a Horacio Deval, ya radicado definitivamente en los Estados Unidos.
En 1988 se concretó un viejo anhelo de Nelly, viajar a Japón, en compañía de importantes figuras del tango: Roberto Goyeneche, el pianista Orlando Tripodi, los bandoneonistas Néstor Marconi y Daniel Binelli, el violinista Reynaldo Nichele, entre otros. El espectáculo fue presentado en las más importantes ciudades de Japón.
En la actualidad sigue trabajando, brindándonos su simpatía, su manejo del escenario y, pese que su voz ya no tiene el brillo de antaño, su personalidad impera sobre cualquier otra circunstancia.

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